AEBOX/Gonzalo Campos/ — La Comisión Atlética de Nevada sorprendía a propios y extraños el pasado Viernes al comunicar a Saul “Canelo” Alvarez, una suspensión cautelar con motivo de los restos de Clembuterol encontrados en la sangre del boxeador de Guadalajara en unos análisis realizados a primeros de Marzo. En el mismo acto la comisión citaba a Canelo para el 10 de Abril, día en que se estudiaría de nuevo el estado de la suspensión.
La sorpresa ha sido mayúscula teniendo en cuenta que la propia WADA, Agencia mundial antidopaje, declaró que, “Los valores de la prueba están dentro de los niveles de contaminación asociados al consumo de carnes en México”, cuestión que destacaba el director del centro que tuvo a su cargo la prueba, laboratorio acreditado por la Agencia Mundial de Dopaje (WADA, por sus siglas en inglés).
Tanto Mauricio Sulaiman, presidente del Consejo Mundial (WBC), como su homónimo en la Asociación Mundial (WBA), Gilberto Mendoza, declararon al respecto dando por buenos los informes de la WADA, así como los contra análisis realizados al deportista con posterioridad, y cuyo resultado dio negativo a cualquier sustancia prohibida, por lo que los dos organismos autorizaron y validaron una pelea que está pactada para el 5 de Mayo y que nada ni nadie puede ya impedir.
Sin ni siquiera entrar en materia, se me ocurren de pronto dos preguntas. ¿Por que suspende la Comisión Atlética de Nevada a Saul «Canelo· Alvarez? y ¿a que suspende la Comisión Atlética de Nevada a Saul «Canelo» Alvarez?…
Realmente es cuando menos intrigante analizar en que influye esta suspensión a un deportista como «Canelo», que junto a sus entrenadores Eddy y su padre José «El Chepo» Reinoso, continúan preparando la pelea con Golovkin en su campamento de San Diego, California, donde cada día llevan a cabo el trabajo que afine los sentidos del campeón mexicano, por lo que dicha suspensión no tiene ningún sentido.
El próximo 10 de Abril, la comisión Atlética del estado de Nevada, no podrá mas que levantar la suspensión cautelar y dar el visto bueno a una pelea que si no necesitaba otros ingredientes para ser la pelea del año, se ha encontrado con la salsa de acusaciones, insultos y retos que tanto juego da en la taquilla de TV de pago por ver.



