Miranda vence y Gamito convence en una velada en la que destacaron los locales Loyola, Acosta y Contreras

AEBOX/Juan Álvarez/– La única sensación mejor que las lluvias en la postrimería del verano es el olor a tierra mojada previo al aguacero. Petricor, que es el nombre científico de tan delicioso aroma, es la sensación que se ha vivido esta tarde en Don Álvaro antes de una velada tan esperada como esa lluvia que corta la sequía .
Más de una hora antes de la apertura del recinto municipal donde discurrirán las acciones, el público se agolpaba impaciente para ocupar, según preferencia, sus localidades o lugares estratégicos en la cantina.
Las veladas en Extremadura aún conservan el halo familiar de región pequeña.
Entre los asistentes, rostros conocidos en cada esquina, miembros de cada gimnasio de Extremadura, enemigos de antiguas batallas y amigos fuera de ellas.
Ana Layesca y Nerea Vega, las primeras protagonistas, se acercaban a sus respectivas esquinas con decisión. Rostro serio en el tránsito de la distancia infinita de los vestuarios al púlpito de los puños.
Supervisión del tercer hombre en el ring, que las llama al centro para escuchar las últimas directrices.
Cruces de golpes uno tras otro en el primer asalto en el que Layesca es capaz de imponerse, conectando comandos de derecha en cada knjckk de golpeo, saliendo antes y volviendo a entrar hasta que en el mediodía del asalto se da la primera cuenta de protección a su favor. A diez segundos de terminar el asalto, Vega es capaz de remar hasta la orilla para acabar el primer capítulo de los tres dispuestos.
Segundo asalto con los mismos trazos que el primero y Layesca, confiante en su desempeño, se lanza a por Vega hasta conseguir la segunda cuenta. Vega, todo arrestos, tira todo lo que tiene.
Tercer asalto de tregua tras la la intensidad de los dos primeros con Layesca más móvil y Vega aguantando la distancia convenida.
Victoria unánime para Layesca en un gran desempeño y combate bien casado como apertura de esta velada.
La entrada de Juan Pachón, de Zafra, coreada por sus amigos y conocidos, habla de la afición que arrastran estás veladas y de cómo son más necesarias que nunca. Ángel, su rival y de Don Benito, tres cuartos de lo mismo.
Se pelea diferente, si duda, con el aliento de los tuyos en la nuca.
Asalto muy igualado en el segundo combate con un más propositivo Pachón, aunque fallando más golpes, contra un Ángel con la espalda pegada a las cuerdas, prodigándose en la esquivas y acertando unos golpes más escasos
Un segundo asalto más animado en el que los golpes de Pachi parecen hacer más daño. Ángel retrocede y su preferencia por las cuerdas ahora se torna dictado del rival. A mitad del segundo asalto Ángel avanza, comienza a controlar la situación a pesar de un corte que obliga a parar momentáneamente la pelea. Último minuto igualado y precioso con ambos púgiles en plenitud boxística, mientras que el respetable que abarrota gradas y butacas lo agradece con su aliento.
Tercer asalto y último de este gran combate entre Ángel y Pachón.
Quién se quiera aficionar al boxeo amateur y asistir a veladas que vea este asalto. En el centro del ring y oscilando entre esquinas para que todo el público se sienta cercano a los golpes, agarrados en un chotis de puños que van y vienen, un asalto cerradísimo se inclina hacia Ángel cuando a menos de diez segundos provoca una cuenta de protección a su rival.
La decisión, unánime para la esquina roja, es casi lo de menos después del gran espectáculo por parte de ambos púgiles
Wanderlaia Almeida y Clara Cortés sentían en sus respectivos 51 kg la responsabilidad de mantener el nivel que iba tomando la velada.
Primer asalto con una Clara, ya veterana el el Boxam, yendo hacia delante con todo intentando arrinconar a su rival que responde con lo mismo. Almeida a pesar de ello, un paso por detrás de Cortés, se ve sobrepasada y se amarra varias veces
Cortés carbura en el segunda y toma de manera definitiva el timón de las hostilidades desde el centro del ring. Golpes hacia atrás y adelante, siempre un pasito más allá de Almeida, lo que le permite amarrar poco a poco su combate.
Tercer asalto en el que Cortés, en esa mixtura de relajación y tensión de las grandes boxeadoras, asegura el asalto sin guardar nada y protagonizar las mejores acciones de estos tres minutos. Combinaciones cortas y precisas para asegurar el asalto.
Si alguien tenía apoyo en la velada de hoy era la esquina roja del cuarto combate. El estadio en pie para ver la salida al ring de la oriunda de Don Álvaro, la querida Xurima Acosta. La esquina azul, Regina Christ, tenía desde ese momento la misión de acallar los gritos con golpes.
Dos asaltos de estudio y paciencia contra uno de ejecución del plan . Si los dos primeros parecían igualados y de ida y vuelta el vendaval local de Acosta se desataba en los últimos dos minutos para realizar una cuenta nada más empezar el último asalto y controlarlo de campana a campana. Para regocijo y fiesta local la victoria se quedaba en casa.
David Loyola, emeritense y entrenador de uno de los gimnasios con más solera de la otrora capital de la Hispania Romana se media al andaluz Erick en la esquina roja.
Parpadeé y me perdí medio combate. El local salió hacia delante como una locomotora a vapor en primera marcha y durante la práctica totalidad del asalto fue arrinconando a su rival en las esquinas. Erick superado por momentos no se amilanó y tuvo momentos de buenos golpes.
Asalto de castigos durante tres minutos de Loyola a su rival. Una derecha volada derribaba a Erick en el primer minuto y tras la cuenta de protección se dedica a sobrevivir en su propia esquina el asalto.
Un asalto más de dominio absoluto del emeritense, aún con revoluciones más bajas que los dos asaltos, no tuvo en esta ocasión rival.
Para el último combate, ya en los 86 kg, Marley VS Aarón Contreras, también de Mérida
A Aarón se le podrá criticar mucho, pero nunca su espectacularidad y su estilo. Bello y efectivo en la defensa, agresivo y a bayoneta calada en ataque, durante todo el combate sobrevuela su posibilidad de acabar el combate antes del límite.
Su rival, aunque buenos golpes y desplazamientos se queda cada vez más atrás en calidad cantidad y potencia de golpes.
Tres asaltos espectaculares, con vuelos de bucal incluido, para una victoria sin paliativos de Aarón Contreras.
En la primera de las dos peleas profesionales, José «Diamante» se enfrentaba a Adán Martínez.
La cohorte herreriana arropaba al suyo en su noche de debut. De azabache y oro en la esquina roja, el diamante, pura presión y temperatura, esperaba el inicio de asaltos para comenzar su carrera profesional.
El más primario de los instintos, el de supervivencia, aparece en los tres minutos de Adán Martínez Gamito, con misión de destruir pero tranquilo, coloca las mejores manos.
Todo pasa y todo llega, y los cuatro asaltos del debut de José Gamito pasaron con la placidez de una tarde de Domingo. Exhibió, porque tuvo tiempo para ello, las credenciales que le han hecho pasar al profesionalismo.
Cuatro asaltos después la carrera profesional del diamante comienza sin mácula.
La velada se cerraba con el cruce entre Mezeei y Miranda.
Como llegaron se fueron. Seis asaltos con regusto insulso. Poca emoción y menos peligro que fueron poco más que un Sparring con público para Miranda.
Mención de honor para su rival, Mezzei, que fue llamada con poca antelación y cumplió con creces, honrando a los jornaleros del mundo del boxeo.
La velada de boxeo rural de Don Álvaro se cerraba con la sensación de saber a poco no por la falta de calidad, que hubo y mucha, sino por la sensación de que tardará en volver el boxeo profesional.
Ojalá no estemos en lo cierto.

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