AEBOX/Vicente Campos/–El que la sigue la consigue, y la perseverancia de Mikaela Mayer ha terminado dando sus frutos consiguiendo el título que tanto anhelaba.
Después de haber caído derrotada previamente por decisión dividida en sus dos únicas derrotas en su carrera, ante Alycia Baumgardner y Natasha Jonas, Mikaela Mayer ha vencido esta pasada noche a Sandy Ryan por decisión mayoritaria en The Theater del Madison Square Garden en la ciudad de Nueva York con puntuaciones (95-95, 96-94 y 97-93) a favor de Mayer.
Después de caer derrotada ante Alycia Baumgardner en una pelea de unificación del título de peso Superpluma en el O2 Arena de Londres en 2022, Mayer volvió a ser derrotada en el Reino Unido, al perder una pelea por el título de peso Wélter ante la púgil local Natasha Jonas en el Echo Arena de Liverpool con puntuaciones cuanto menos dudosas.
Mayer cerró el combate contra Jonas apalizando a su rival, terminando con la sensación de que le faltaron algunos asaltos para acabar con ella . Pero los jueces decidieron premiar el éxito en la primera parte del combate de su rival. Contra Ryan fue otra cosa, y Mayer mantuvo a raya a su rival con jabs y pasos laterales hacia la derecha durante la primera mitad de la pelea, aunque recibió numerosos golpes con en el mentón en los últimos asaltos, donde su rival fue superior.
Sin embargo, Mayer nunca se rindió, a pesar de parecer fatigada y al borde de verse abrumada por momentos. A medida que su actividad y movimiento de jab descendían, todavía atacaba a Ryan con fuertes contraataques cuando surgían las oportunidades y ella misma se coló con agresivas combinaciones.
Esta pelea puede haber sido la culminación de una disputa entre ambas boxeadoras (Mayer acusó a Ryan de venir a los Estados Unidos, colarse en su gimnasio y robarle a su entrenador; a Ryan no le gustaron tales acusaciones y piensa que Mayer está amargada), pero el resultado, aunque merecido, nos deja a todos con ganas de ver una revancha, incluso ambas boxeadoras deben pensar lo mismo para acabar de esta forma la disputa.
La pelea fue de las que hacen afición. Aparte de unos cuantos abrazos de más en la recta final del combate, un efecto secundario comprensible tras el ritmo imprimido por las dos boxeadoras, esta pelea cumplió con todos los requisitos. Mayer boxeó bien al principio, pero se vio obligada a una inevitable y cruenta guerra. Ryan tuvo que seguir luchando cuando su poder no tuvo el efecto deseado. Ambas pelearon a pesar de la fatiga y los golpes fuertes, y nunca parecieron lastimadas.
De modo que Mayer, de 34 años y con un récord de 20-2, 5 KOs, ya tiene su tan ansiado cinturón de peso Wélter. En apenas su tercera pelea en la categoría de 147 libras, mostró la combinación ideal de potencia y agilidad en sus mejores momentos y fue capaz de soportar sus peores momentos cuando se cansó al final, quizás en parte debido a que había sacado mas trabajo que su rival hasta ese momento. Casi campeona la última vez, no se puede negar que lo es ahora y con mayúsculas.
No obstante, debemos decir que Ryan nos regaló un combate que cuanto menos merece una revancha.


