AEBOX/Vicente Campos/–Cuando termine 2025, los candidatos al «round del año» incluirán sin duda el noveno asalto del emocionante combate en Tokio entre el campeón mundial Gallo de la WBA, Seiya Tsutsumi, y Daigo Higa, una batalla que no solo cautivó, sino que también generó controversia por su resultado final.
Disputado en la Arena Ariake de Tokio, Japón, este enfrentamiento, que terminó en un empate unánime con tarjetas de 114-114 por parte de los tres jueces, dejó a Tsutsumi, con el párpado izquierdo abierto por un choque de cabezas en el cuarto asalto, visiblemente frustrado, aunque no criticó abiertamente la decisión. «Higa fue increíblemente fuerte, no sentí que este fuera un triunfo completo para mí. Quiero ser aún más fuerte para futuros combates», expresó el campeón tras la pelea, al tiempo que elogió la resistencia y valentía de su rival, agradeciéndole el duelo.
Tsutsumi, de 29 años y oriundo de Tokio, con un récord ahora de 12-0-3 (8 KOs), e Higa, un veterano japonés de 28 años también basado en Tokio, con 21-3-2 (19 KOs), ya se habían enfrentado antes, empatando en octubre de 2020 tras 10 rounds. En 2024, Tsutsumi protagonizó otro candidato a pelea del año contra Takuma Inoue, lo que reforzó su estatus como una figura emergente en el boxeo japonés.
Desarrollo del Combate:
- Round 1: Tsutsumi tomó la iniciativa, avanzando con decisión mientras Higa buscaba fintas y contragolpes. Aunque Tsutsumi lanzaba más, Higa cargaba cada golpe con intención, asegurándose de que cada conexión contara.
- Round 2: Higa conectó una derecha temprana que sacudió a Tsutsumi, manteniendo su movilidad y acertando jabs y más golpes. Al final, Higa remató con otro derechazo que emocionó a la audiencia.
- Round 3: Tsutsumi desplegó combinaciones rápidas, dominando, pero un choque de cabezas en el cuarto dejó a Tsutsumi con un corte feo sobre su ojo izquierdo. El médico revisó la herida, y la sangre comenzó a correr por su rostro al reaparecer en su esquina.
- Round 4: Higa aprovechó el daño, atacando el área herida con ganchos zurdos, mientras Tsutsumi peleaba con urgencia, temiendo que su noche terminara pronto. La sangre fluyó por el lado derecho de su cara en los rounds cinco y seis, aunque Higa no lograba mantener una ventaja clara.
- Round 5 y 6: Tsutsumi persistió, lanzando una derecha larga en el sexto y atacando al cuerpo, a pesar de la molestia del corte. Aunque Higa conectó un derechazo sólido en el sexto, Tsutsumi mantuvo su volumen y presión.
- Round 7: Ambos lucharon por la posición en el interior, pero Tsutsumi, con su rostro ensangrentado, tomó ventaja. Higa parecía cargar demasiado sus golpes o esperar demasiado, perdiendo terreno.
- Round 8: Tsutsumi continuó outworking a Higa, encontrando un espacio para uppercuts derechos que el retador no pudo bloquear o evadir.
- Round 9: El momento cumbre llegó cuando Higa conectó un gancho zurdo que derribó a Tsutsumi, dejándolo sobre sus shorts. Higa arremetió para rematarlo, conectando otra derecha que puso al campeón en peligro. Sin embargo, en un instante de increíble resiliencia, Tsutsumi respondió con una derecha que envió a Higa de cara al lienzo. Fue un intercambio asombroso que definió el round como un candidato al mejor del año. Higa, aturdido, continuó tras la cuenta, pero apenas logró llegar al final del asalto.
- Round 10 al 12: La acción no decayó. Tsutsumi mantuvo su volumen, acumulando puntos mientras Higa, aunque persistente con su gancho izquierdo, se veía cada vez más afectado. En el undécimo, un par de derechas de Tsutsumi estremecieron a Higa, quien nunca dejó de intentarlo hasta el final. Ambos, exhaustos, se abrazaron al sonar la campana final, e Higa incluso limpió la sangre del ojo de Tsutsumi en un gesto deportivo.
Controversia y Reflexión
A pesar de la actuación valiente de Tsutsumi, los jueces declararon un empate unánime, dejando al campeón insatisfecho, aunque no crítico. Muchos analistas y fans en redes sociales, como en X, consideraron que Tsutsumi hizo suficiente para defender su título, especialmente tras el desplome de Higa en el noveno. Sin embargo, el resultado abre la puerta a una posible revancha, ya que el empate mantiene el interés comercial para la WBA.
Tsutsumi, con su motor inagotable, demostró su ambición y deseo por retener su corona, mientras Higa, aunque breve en su momento de gloria, mostró su peligrosidad y corazón. Este combate, parte de la creciente escena del boxeo japonés, no solo podría ser recordado como el round del año, sino también por su decisión controvertida. ¿Qué sigue para ambos? Los aficionados esperan una tercera pelea para zanjar la rivalidad.


