AEBOX/Vicente Campos/–Rolando «Rolly» Romero no siente ni una pizca de molestia ante el hecho de que Turki Alalshikh ya tenga en mente una revancha entre Ryan García y Devin Haney para octubre. Romero está convencido de que ese plan puede esperar, porque primero él «le dará una paliza» a García el próximo 2 de mayo en Times Square, Nueva York. Para Romero, esa victoria dejaría a García en una posición pésima para enfrentar a Haney (31-0, 15 KO) meses después. Hasta ahora, Turki no ha especificado si la revancha depende de que ambos salgan victoriosos en la cartelera Fatal Fury del 2 de mayo, pero un tropiezo de uno o ambos podría empañar el atractivo del enfrentamiento.
Sin inmutarse por el panorama
Rolly no ve con buenos ojos que García y Haney peleen si pierden sus combates previos. «No sería deportivo», sugiere, aunque sospecha que a Turki podría no importarle la percepción. Para él, el magnate saudí parece más enfocado en el entretenimiento que en la pureza del deporte, comparándolo con el caso de Terence Crawford subiendo dos divisiones para retar a Canelo Álvarez por sus títulos Supermedios. «Eso no es deporte, es espectáculo», sentencia. Sea cual sea la decisión de Turki, Romero cree que ni García ni Haney pondrán objeciones mientras el cheque llegue. Sin embargo, si él sale victorioso, espera un reconocimiento justo y no ser relegado a un combate secundario contra un rival de poca monta.
«No me importa. Pueden hacer la revancha después de mí. Le daré una paliza a Ryan y luego que se enfrenten», afirmó Romero en una entrevista con Ring Magazine. Sobre la posibilidad de medirse a Haney si vence a García, Rolly se mostró desinteresado: «Devin ya recibió su paliza. Ahora le toca a Ryan. No me interesa. Me da igual». Sin embargo, su aparente indiferencia podría ser una fachada; pocos creen que rechazaría una oferta jugosa de Turki para enfrentar a Haney si ambos salen airosos en mayo.
Con su característico descaro, Romero se ve como el factor disruptivo en los planes de Alalshikh. Su confianza es inquebrantable: primero planea desmantelar a García en Nueva York y luego dejar que el destino de la revancha García-Haney se resuelva solo. Si Turki insiste en priorizar el entretenimiento sobre la lógica deportiva, Rolly está dispuesto a aprovecharlo, pero no sin exigir su lugar en la mesa tras lo que espera sea una victoria contundente el 2 de mayo. El ring dictará si sus palabras se convierten en realidad.


