AEBOX/Ángel Arroyo/–Ayer, sábado 8 de marzo de 2025, la Sala Covibar de Rivas-Vaciamadrid vibró con un emocionante combate a 8 asaltos que enfrentó al local Antonio Collado contra el venezolano Otto Gámez. Este duelo reunió a una apasionada afición que llenó el recinto para apoyar a su favorito y disfrutar de una noche de pugilismo de alto calibre.
Antonio Collado llegó al ring con un récord de 18 victorias y 1 derrota, incluyendo 3 KOs. El reciente ganador del cinturón WBA-Iberoamérica tras derrotar a Leonardo Uzcátegui en octubre de 2024, buscaba afianzar su ascenso ante su público.
En la otra esquina estaba Otto Gámez, un experimentado boxeador venezolano con un historial de 23 victorias y 13 derrotas, 17 de ellas por KO. Gámez, quien ha enfrentado a rivales de la talla de Francisco «Bandido» Vargas (que lo noqueó en 2020), traía al combate su reputación como un pegador valiente, dispuesto a desafiar la técnica y el empuje del español en su propia casa.
El combate arrancó con un ambiente eléctrico en la Sala Covibar. Collado impuso su estilo desde el inicio, utilizando su jab para controlar la distancia y conectar combinaciones precisas que marcaron el tono de la pelea. Gámez, fiel a su naturaleza combativa, respondió con ganchos al cuerpo y uppercuts que probaron la resistencia del español, llevando momentos de intensidad a los 8 asaltos. Sin embargo, la superioridad táctica de Collado se hizo evidente a medida que avanzaba el enfrentamiento, dominando los intercambios y frustrando los intentos de Gámez por imponer su potencia.
Tras completar los 8 asaltos, los jueces dictaminaron una victoria clara por decisión unánime para Antonio Collado, con puntuaciones de 80-71, 80-71 y 79-72. Las tarjetas reflejaron el control del español durante toda la pelea, premiando su precisión y consistencia frente a un rival que, aunque valiente, no logró igualar su ritmo. El triunfo desató la euforia entre los aficionados de Rivas-Vaciamadrid, que celebraron la actuación estelar de su ídolo local.
Para Collado, esta victoria eleva su récord a 19-1 y lo consolida como uno de los valores emergentes del boxeo español, acercándolo aún más a su sueño declarado: el título europeo. Otto Gámez, pese a caer a 23-13, se ganó el respeto de los presentes por su entrega y dejó el ring con la cabeza alta, demostrando por qué sigue siendo un contendiente temido en la división.
Tras el combate, Antonio Collado recurrió a sus redes sociales para compartir su alegría y gratitud: «Gracias a todos por esta pedazo de noche, combate muy difícil contra un gran rival que fue campeón mundial, y que nos llevamos por Decisión Unánime … dejando claro cómo vivimos para dar nuestro 100% y llegar hasta donde queremos estar». Sus palabras reflejan no solo el esfuerzo detrás de esta victoria, sino también su ambición de seguir escalando en el mundo del boxeo.
La noche en la Sala Covibar fue una celebración del talento y la pasión que define al boxeo. Para Antonio Collado, pelear en casa y salir victorioso con una actuación dominante marcó un momento inolvidable en su carrera. Los aficionados de Rivas-Vaciamadrid se despidieron con la certeza de haber presenciado un espectáculo digno de recuerdo, mientras el camino de Collado hacia cotas mayores promete más emociones en 2025.
Foto: Luis Horcajada


