AEBOX/Vicente Campos/–El boxeo puertorriqueño vivió una jornada inolvidable hace pocas horas, cuando René Santiago, apodado «El Chulo», se coronó campeón mundial de peso minimosca de la WBO al vencer al japonés Shokichi Iwata en el Ryogoku Kokugikan Sumo Arena de Tokio. El púgil de Humacao, que ahora ostenta un récord de 14-4 (9 KOs), dio la campanada del año al imponerse por decisión unánime en terreno adverso, con puntuaciones de 116-112, 117-111 y 118-110 tras doce asaltos llenos de intensidad.
A sus 32 años, Santiago llegó como el menos favorito frente a un Iwata que defendía por primera vez el cinturón ganado en julio de 2024 contra el español Jairo Noriega. El japonés tomó la iniciativa en los primeros asaltos, aprovechando su agresividad y precisión, pero «El Chulo» no se dejó intimidar. A partir del quinto asalto, el boricua cambió el guion con una estrategia brillante: contragolpes precisos y un desgaste constante que desarmaron al campeón local. La segunda mitad del combate fue un recital de Santiago, quien combinó ataque y defensa para asegurar una victoria que pocos anticipaban.
No todo fue perfecto en el ring. Un error arbitral causó un momento de desconcierto, pero la claridad del desempeño de Santiago disipó cualquier duda. Su superioridad fue innegable, y las tarjetas reflejaron una actuación que rozó la perfección. Este triunfo lo consagra como el nuevo monarca de las 108 libras y representa el mayor logro de una carrera que ya incluía el título interino de la WBO en 2023, tras vencer a Kevin Vivas, y un intento fallido por el cetro completo ante Jonathan «Bomba» González en 2024.
El combate formó parte de una cartelera de lujo en Tokio, encabezada por la unificación mosca entre Kenshiro Teraji y Seigo Yuri Akui, y transmitida por ESPN+. Para Puerto Rico, la victoria de Santiago es un bálsamo y un orgullo, devolviendo a la isla un campeón mundial en una categoría ferozmente disputada. Los fanáticos ya sueñan con su próxima defensa, especulando sobre una revancha con González o incluso una unificación. Por ahora, «El Chulo» saborea su hazaña, demostrando que desde Humacao se puede conquistar el corazón del boxeo japonés.


