AEBOX/Vicente Campos/–En una emotiva conferencia de prensa, Román ‘Chocolatito’ González, leyenda viva del boxeo nicaragüense, abrió su corazón para anunciar sus planes para 2025, un año que marcará el fin de una carrera brillante. Con la humildad que lo caracteriza, el púgil de 38 años reveló que disputará dos peleas más antes de colgar los guantes: una en julio, posiblemente en México o Japón, y otra en diciembre, con la que aspira a despedirse conquistando un título y dedicarse luego a sus negocios personales.
‘Chocolatito’ sigue entrenando con la disciplina que lo llevó a la cima, sudando en el gimnasio San Judas de Managua, siempre listo para los retos. “Estoy preparado física y mentalmente para lo que venga”, afirmó. Tras su victoria por KO en 2024 ante el colombiano Robert Barrera, González descartó un choque con el campeón sudafricano Cafu Phelele, quien defenderá su título ante otro rival. Ahora, el nicaragüense apunta a cerrar su legado en tierras lejanas, con México y Japón como destinos probables para su penúltima batalla.
Entre recuerdos y anécdotas, González compartió con la prensa su viaje desde la pobreza hasta la gloria. Recordó sus inicios humildes, vendiendo Pinesol en las calles y recogiendo basura para comprar leche para su hija a los 17 años, cuando la vida lo sorprendió con la paternidad. “Mi papá me dijo: ‘Vamos a trabajar en la calle’. Pero Dios me dio una oportunidad única al conocer a Alexis Argüello”, relató con emoción. Aquel encuentro con el ídolo nicaragüense marcó su destino. “Me dijo algo hermoso: ‘Si te cuidas, llegarás lejos’. Le besé la mano, y esas palabras se quedaron conmigo”.
Con 87 peleas amateur y múltiples campeonatos nacionales e internacionales en su haber, González se convirtió en un tricampeón mundial que elevó el nombre de Nicaragua. “Alexis me enseñó disciplina, respeto. Aunque cometí errores de joven, su guía me mostró mi talento”, confesó. Desde caminar largas distancias para entrenar hasta adquirir propiedades gracias al boxeo, su vida es un testimonio de esfuerzo y fe».
Con la mirada puesta en una última corona en diciembre, González se prepara para decir adiós al ring que lo vio nacer como leyenda. México o Japón lo esperan en julio; el mundo del boxeo, en diciembre, para su gran despedida. Como dijo Argüello, González se cuidó, llegó lejos y ahora se retira con la frente en alto, dejando un legado que inspirará generaciones.


