AEBOX/Vicente Campos/–Han pasado casi 25 años desde que Nonito Donaire, campeón en cuatro divisiones, dio sus primeros pasos como profesional en el mundo del boxeo. Mucho ha cambiado desde entonces, pero a sus 42 años, el púgil filipino asegura que hay una constante en su vida: sigue siendo un peleador en busca de una buena batalla. En una carrera marcada por éxitos, derrotas y enfrentamientos épicos, Donaire no está listo para colgar los guantes y mantiene viva su ambición de volver al ring con fuerza.
Con un récord de 42-8 (28 KOs), Donaire no ha peleado desde julio de 2023, cuando fue superado por puntos por Alexandro Santiago en una pelea por el título gallo del WBC. Sin embargo, su ausencia no se debe a falta de intentos. “Durante como un año y medio, hemos estado planeando una pelea con Chocolatito, Estrada y todos esos tipos”, reveló, refiriéndose a posibles combates con Román “Chocolatito” González y Juan Francisco Estrada, dos futuros miembros del Salón de la Fama. También ha coqueteado con Sunny Edwards en redes sociales y ha presionado a la WBA por un lugar entre los cinco mejores de su ranking para asegurar una oportunidad titular. Hasta ahora, sus esfuerzos no han fructificado. “Hubo conversaciones aquí y allá, pero cuando llegó el momento de concretarlo, decidieron dar un paso atrás y no pelear conmigo. Esa es la parte desafortunada”, lamentó.
A pesar de los obstáculos, su objetivo sigue claro: “Ahora solo estoy tratando de conseguir una pelea para volver al ring. Hombre, ese es el objetivo principal ahora: subirme al ring”. Donaire, quien dominó cuatro divisiones con una racha de 30 victorias consecutivas entre los 2000 y los 2010, reconoce que no es el mismo peleador de su apogeo. Ha librado guerras suficientes para tres carreras, incluyendo sus dos memorables enfrentamientos con Naoya Inoue, el actual rey libra por libra. En su primer choque en 2019, Donaire, 11 años mayor que Inoue, sorprendió al mundo al castigar al japonés, fracturándole el hueso orbital y dejándolo ensangrentado en una pelea que le valió el reconocimiento como la Pelea del Año, aunque perdió por decisión. En la revancha de 2022, Inoue lo noqueó en el segundo asalto, pero el legado de Donaire como una amenaza para “El Monstruo” permanece intacto.
Esa derrota marcó el inicio de una racha irregular —tres derrotas y dos victorias en sus últimas cinco peleas—, pero Donaire no se rinde. “Quiero otro baile con ‘El Monstruo’”, afirmó, dejando claro que sueña con una trilogía contra Inoue. Su plan es ambicioso: primero, enfrentar al campeón gallo Junto Nakatani para arrebatarle el título en las 118 libras, y luego buscar una oportunidad por el cetro indiscutido que lo lleve a un tercer choque con Inoue. “Tengo que ponerme en esa posición, ¿sabes? Quiero pelear con el campeón en 118, Nakatani, y luego tal vez obtener una oportunidad por el título indiscutido y llevarme todos los cinturones —y sé que puedo hacerlo— cuando suba y pelee con El Monstruo. Este es el plan que tengo en mente para mí”, explicó.
El tiempo no está de su lado, pero Donaire, con su historial de 28 KOs y una carrera que lo llevó a conquistar títulos desde peso mosca hasta supergallo, sigue confiando en su capacidad para sorprender. Su deseo de regresar al ring no solo refleja su amor por el boxeo, sino también su negativa a aceptar que su historia ha terminado. Mientras negocia y espera, el mundo del pugilismo observa si este veterano aún tiene un último gran capítulo por escribir. Nonito Donaire no busca solo pelear; busca demostrar que, a sus 42 años, sigue siendo un contendiente digno de las luces más brillantes.


