AEBOX/Vicente Campos/–Óscar De La Hoya, el legendario exboxeador y actual mandamás de Golden Boy Promotions, ha expresado su deseo de hacer las paces con Saúl “Canelo” Álvarez, la superestrella mexicana, con quien mantuvo una relación laboral de más de una década que no terminó en plan amistoso. En una entrevista reciente, De La Hoya aseguró que su enemistad con Canelo no beneficia a nuestro deporte y que está dispuesto a dejar atrás las diferencias por el bien del boxeo mexicano y latino.
“Nosotros tuvimos un momento, como se dice, muy difícil en un tiempo. Yo fui su promotor por 10 años o más, lo ayudé en su carrera, lo hice campeón mundial múltiple, le conseguí su bolsa más grande en la historia de todo el deporte a Canelo Álvarez”, relató De La Hoya. Durante ese tiempo, Golden Boy llevó a Canelo a convertirse en uno de los nombres más grandes del pugilismo mundial, con contratos récord y títulos en múltiples divisiones. Sin embargo, “pasaron unas cositas personales” que fracturaron su vínculo, desencadenando una rivalidad que ha escalado con insultos y enfrentamientos públicos en redes sociales y conferencias de prensa.
A pesar de este historial, De La Hoya busca una reconciliación. “Yo estoy dispuesto a hacer la paz y olvidar el pasado”, afirmó, destacando que la vida es demasiado corta para mantener rencores, especialmente entre dos figuras tan influyentes en la comunidad latina. “Él siendo mexicano, yo siendo méxico-americano, yo quiero levantar a la raza, a la gente, lo latino. Yo siempre he estado en esta posición para ayudar a levantar a nuestra cultura, y obviamente Canelo y yo teniendo estas diferencias no ayuda a la imagen del mexicano, del latino”, explicó. Para el promotor, sanar esta relación podría ser un paso hacia adelante no solo para ellos, sino para el boxeo en México y América Latina.
La tensión entre ambos alcanzó un punto álgido durante la promoción del combate de Canelo contra Jaime Munguía el pasado mayo de 2024, cuando los insultos volaron en la conferencia de prensa. Sin embargo, De La Hoya insiste en que está listo para pasar página. “No hay problema. Yo estoy dispuesto a que mejore el boxeo, a levantar el boxeo, a levantar al mexicano, al latino. Yo estoy aquí para ayudar”, remarcó, dejando claro que su intención va más allá de lo personal y apunta a un impacto positivo en el deporte.
Canelo, por su parte, ha seguido adelante tras su ruptura con Golden Boy en 2020, trabajando con promotores como Matchroom Boxing y PBC, y consolidándose como una leyenda de nuestro deporte. Mientras tanto, De La Hoya ha continuado impulsando a nuevas estrellas bajo su bandera, pero reconoce que la división con Álvarez proyecta una sombra innecesaria sobre el legado del boxeo mexicano. “Yo estoy dispuesto a hacer las paces, a ser amigos como sea”, enfatizó, abriendo la puerta a una posible tregua.
Este gesto de De La Hoya llega en un momento en que el boxeo mexicano vive un auge, con figuras como Canelo liderando el camino y otros talentos emergentes buscando su lugar. Si ambos logran enterrar el hacha de guerra, podría ser un símbolo poderoso de unidad para una comunidad que ha dado al mundo algunos de los más grandes campeones de la historia. Por ahora, la pelota está en el tejado de Canelo, mientras De La Hoya espera con la mano extendida, dispuesto a priorizar el deporte y la cultura por encima de las rencillas del pasado.


