AEBOX/Gonzalo Campos
El boxeo regresa este sábado a Vila-real con el evento “Boxing Dreams VIII”, impulsado por el Ayuntamiento, la Generalitat Valenciana y la Diputación de Castellón. En el combate estelar, el local Jairo Noriega (14-1, 3 KO) volverá a la acción frente al francés invicto Rakyb Mohamed Radji (10-0, 1 KO), en un combate pactado a ocho asaltos en el peso mosca.
Noriega, regreso tras su mundial en Japón
Con 32 años y una sólida carrera en Europa, Noriega volverá a subirse al ring tras su última aparición el pasado 13 de octubre de 2024 en Tokio, donde disputó el campeonato mundial del peso mosca de la WBO ante el japonés Shokichi Iwata. Aunque cayó por decisión unánime, el castellonense ofreció una actuación seria a domicilio frente a uno de los campeones más sólidos del momento.
El combate de este sábado marcará el inicio de una nueva etapa, ya vinculado promocionalmente a la empresa estadounidense All Star Boxing Inc., presidida por Tuto Zabala Jr., con la que Noriega aspira a reinsertarse en el circuito internacional. Su boxeo técnico, con buena cintura defensiva y manejo del ritmo, lo convierte en un contendiente incómodo para cualquier aspirante al trono mundial.
Rakyb Mohamed Radji: invicto, pero sin grandes nombres
Rakyb Mohamed Radji, nacido en Guinea y residente en Francia, presenta un récord invicto de 10-0, con una sola victoria por la vía rápida. A sus 27 años, su carrera se ha desarrollado íntegramente en territorio francés frente a rivales de nivel modesto, sin nombres relevantes en su historial.
Radji es un boxeador ordenado, con buena estructura defensiva, que suele llevar los combates a la distancia. No destaca por su pegada, pero sí por su disciplina y regularidad. Esta será su primera experiencia internacional, y su mayor prueba hasta la fecha.
Favorito claro, pero sin margen de error
Noriega parte como favorito tanto por nivel como por experiencia. Sin embargo, tras ocho meses sin pelear, el castellonense deberá mostrarse sólido desde el primer asalto ante un rival que, sin presión, puede volverse incómodo si se siente cómodo boxeando a la contra o ralentizando el ritmo.
Un triunfo sólido sería la mejor carta de presentación para los planes futuros de Noriega en el extranjero. Una derrota, en cambio, complicaría seriamente su estatus competitivo.
“Estar en un mundial me cambió. Ahora tengo más claro que nunca lo que quiero”
— Jairo Noriega


