AEBOX/Gonzalo Campos
Mary Romero (11-8, 2 KO) volverá a subirse al ring este sábado 26 de julio en el Tolworth Recreation Centre de Londres, donde se medirá a la invicta Johanna Wonyou (11-0, 2 KO). Un combate exigente, con poco tiempo de preparación, pero que la púgil murciana ha aceptado con una motivación clara: reunir fondos para su siguiente gran cita.
«Sí, dinero que me hace falta para la pelea que hago el 15 de agosto en mi tierra. Necesito dinero, porque fuera ya se sabe que como no le arranques la cabeza y te vengas con ella debajo del brazo, pues no te lo dan. Así que vamos a darlo todo y que sea lo que tenga que ser. Pero por lo menos ya está, me entrega dinero para la pelea de aquí.»
Romero no es ajena a los retos. A sus 39 años, con una carrera forjada a pulso y en constante adversidad, ha vuelto a decir sí cuando otras dijeron no, y describe a su rival.
«Una rival dura, una rival que le han pedido la pelea a otra española, que no voy a decir el nombre, y le ha dicho que no. Pero ya está, me llamaron a mí a última hora, pero estamos siempre entrenadas y siempre preparadas para lo que venga. Y son oportunidades que no puedes decir que no, porque yo ya voy a cumplir 40 años, y para qué estoy aquí si no es para pelear. Hay que tirar, tirar y tirar, y estamos aquí para eso, para pelear, sea con la que sea.»
La murciana sabe que pelear fuera implica hacerlo todo perfecto y aún así arriesgarse a no recibir el reconocimiento en las cartulinas. Pero la necesidad de sacar adelante su combate del 15 de agosto en su tierra ha pesado más.
Con la garra de siempre, Romero buscará dar la sorpresa este sábado ante una boxeadora joven, invicta y en ascenso, pero que tendrá delante a una veterana curtida, sin miedo y con el corazón en la pelea.


