AEBOX/Gonzalo Campos
El adiós definitivo al ídolo más reconocible del wrestling
Hulk Hogan ha fallecido este jueves 24 de julio en su casa de Clearwater, Florida, a los 71 años de edad, víctima de un paro cardíaco, según han confirmado medios como TMZ, Page Six, ABC News y el entorno familiar del excampeón. La WWE también ha emitido un comunicado expresando su pesar por la muerte de uno de sus más grandes iconos.
La noticia ha conmocionado al mundo del entretenimiento, el deporte y la cultura popular, pues Hogan no solo fue el rostro del wrestling durante más de dos décadas, sino una figura transversal que definió el espectáculo de masas en la televisión de los años 80 y 90.
«Es el fin de una era. Sin Hulk Hogan, la lucha libre profesional nunca hubiera sido lo que llegó a ser», escribió la WWE en sus canales oficiales tras conocerse la noticia.
De Terry Bollea al mito: el ascenso de Hulkamania
Nacido como Terry Gene Bollea el 11 de agosto de 1953 en Augusta, Georgia, Hogan inició su carrera como luchador a finales de los 70, pero fue a comienzos de los 80, bajo el paraguas de la entonces WWF (hoy WWE), cuando se convirtió en un fenómeno global.
Con su cabellera rubia, su bíceps descomunal, el bigote icónico y frases como “Whatcha gonna do, brother?”, Hogan conquistó al mundo. Fue protagonista de la “Hulkamania”, el fenómeno que catapultó la lucha libre profesional a los niveles más altos de audiencia en televisión, con récords de venta de entradas y millones de camisetas vendidas.
Fue seis veces campeón mundial de WWF, y más tarde también estelarizó la WCW, donde se reinventó como villano con la creación del grupo nWo junto a Scott Hall y Kevin Nash.
Más allá del ring: cine, escándalos y redención
Hogan trascendió el deporte. Protagonizó películas como Mr. Nanny, Suburban Commando o No Holds Barred, tuvo su propio programa de telerrealidad (Hogan Knows Best) y su imagen se volvió omnipresente en el marketing y la cultura pop.
También fue protagonista de momentos oscuros: polémicas declaraciones, un juicio millonario contra el portal Gawker por la filtración de un vídeo sexual, y varios problemas de salud derivados de las más de 20 cirugías de espalda y cadera que sufrió en los últimos años.
Pese a ello, fue incluido en el Salón de la Fama de la WWE en dos ocasiones —como luchador individual y como miembro del nWo— y logró reconciliarse con buena parte del público en los últimos años.
Legado eterno
Pocas figuras han tenido un impacto tan profundo y duradero en el imaginario colectivo del deporte-espectáculo como Hulk Hogan. Su influencia se percibe en toda una generación de luchadores que lo tienen como referente, y en fanáticos que, incluso sin seguir el wrestling, conocían su rostro, su voz y su historia.
“Train, say your prayers and eat your vitamins”, decía a sus jóvenes seguidores. Hoy, el mundo del deporte se despide de quien fue mucho más que un gladiador del ring.
Reacciones del mundo del wrestling
La comunidad del wrestling ha reaccionado con un torrente de homenajes. Estrellas como Dwayne The Rock Johnson, Ric Flair, John Cena y Triple H han expresado su dolor y admiración:
- The Rock: “El más grande. La razón por la que muchos quisimos ser luchadores. Descansa en poder, hermano”.
- Triple H: “Sin Hogan, no existiríamos muchos de nosotros. Su legado será eterno”.
- Ric Flair: “Mi hermano, mi rival, mi inspiración. Hoy lloro contigo, Terry”.
Hasta siempre, Hulkster
Hulk Hogan ha muerto, pero la “Hulkamania” vive. Vive en cada fan que imitó sus poses, en cada niño que soñó con levantar un título, y en cada estadio que coreó su nombre. El deporte espectáculo jamás será el mismo sin él.
🕊️ Descansa en paz, leyenda.


