AEBOX/Gonzalo Campos
Un combate imposible… que será realidad
El anuncio del enfrentamiento entre Jake Paul (10-1, 7 KO) y Gervonta “Tank” Davis (30-1, 28 KO) el próximo 14 de noviembre en Atlanta, con transmisión de Netflix, ha sacudido al boxeo mundial. La diferencia de divisiones es abismal: Paul compite en el peso crucero, alrededor de las 200 libras, mientras que Davis es campeón mundial ligero, en torno a las 135 libras.
A pesar de las críticas de aficionados y profesionales, Paul se muestra imperturbable. En declaraciones a BoxingScene, el youtuber reconvertido en boxeador aseguró que el interés generado justifica el duelo:
“Me da igual lo que digan, la gente lo va a ver de todas formas. Si no te gusta, no hables de ello, porque cada vez que lo haces solo lo haces más grande”.
El atractivo del desequilibrio
El estadounidense insiste en que la pelea gana atractivo precisamente por la disparidad física:
“Davis es uno de los mejores libra por libra, pero yo tengo la altura y el tonelaje. Eso lo hace más interesante”.
Paul comparó el riesgo con lo ocurrido en 2017, cuando Floyd Mayweather se enfrentó a Conor McGregor:
“Conor no era boxeador y no tenía ventaja de peso. En este caso es Davis quien corre el riesgo más grande”.
Motivaciones de Paul
El de Cleveland reconoció que siempre ha visto este duelo como posible, incluso en sus primeros pasos como profesional, y bromeó con su ambición de conquistar un cinturón:
“¿Yo, si tienen un cinturón? Ya veremos. Me interesan grandes peleas, con campeones o ex campeones como Badou Jack o Chávez Jr. Pero lo de Tank es especial”.
Reacciones divididas
Mientras Paul abraza la polémica como parte de su marca, el mundo del boxeo se ha dividido. Figuras como Ryan García o Shakur Stevenson califican el combate de “desgracia” para el deporte. Otros lo ven como un espectáculo inevitablemente viral que, guste o no, arrastrará audiencias millonarias.


