AEBOX/Gonzalo Campos
Un juez de experiencia contrastada
La Comisión Atlética del Estado de Nevada designó a Thomas “Tom” Taylor como árbitro principal del choque entre Saúl “Canelo” Álvarez y Terence “Bud” Crawford, previsto para el 13 de septiembre en el Allegiant Stadium de Las Vegas. Taylor recibirá 25.000 dólares por dirigir una contienda que promete marcar la historia reciente del boxeo.
Con más de 430 combates arbitrados desde 2010, Taylor acumula más de 60 peleas de campeonato mundial y regional en su hoja de servicios. Su figura se ha consolidado como una de las más confiables dentro del circuito estadounidense, donde goza de licencias en comisiones tan relevantes como Nevada, California o Texas.
De Wisconsin a los grandes escenarios
Nacido en Wisconsin y actualmente afincado en Newport Beach, California, Taylor ha transitado un camino de crecimiento sostenido en el arbitraje. Su proyección internacional comenzó a forjarse con designaciones de gran calado, hasta convertirse en uno de los referentes de la WBC y un árbitro acreditado por la Association of Boxing Commissions (ABC).
En los últimos años ha dirigido veladas de enorme exposición mediática, incluyendo el combate entre Manny Pacquiao y Mario Barrios en Las Vegas, donde ya compartió equipo con los jueces que también estarán presentes en la cita entre Canelo y Crawford: Tim Cheatham, Max DeLuca y Steve Weisfeld.
Estilo en el ring
Taylor es un árbitro discreto y resolutivo, que rara vez acapara los focos más allá de lo necesario. Su manejo del clinch, la rapidez en las intervenciones y la claridad en las instrucciones a los boxeadores le han valido elogios de distintos sectores.
Lejos de la polémica mediática, su estilo se basa en la consistencia: deja trabajar en corta distancia mientras no haya infracciones claras, pero corta de inmediato cualquier intento de juego sucio. Esta mezcla de firmeza y prudencia lo ha convertido en uno de los árbitros más solicitados para peleas de alto perfil.
Un aval para la credibilidad del combate
El hecho de que Taylor haya sido escogido por unanimidad por la Comisión de Nevada responde a la necesidad de dotar de máxima credibilidad y transparencia a un evento que enfrentará a dos de los mejores libra por libra de la última década.
Con Canelo Álvarez (61-2-2, 39 KO) y Terence Crawford (41-0, 31 KO) en liza, cualquier detalle arbitral puede resultar determinante. La designación de un colegiado experimentado como Tom Taylor asegura que la pelea se desarrollará bajo criterios sólidos y con un árbitro acostumbrado a escenarios de máxima presión.


