AEBOX/Gonzalo Campos
El campeón olímpico cubano Andy Cruz, actual profesional con un récord de 6-0 (3 KO), ha iniciado una batalla legal contra su promotora New Champions Promotions (NCP) y su presidente, Jesse Rodríguez, alegando incumplimiento contractual, violaciones a la Ali Act y apropiación indebida de fondos.
El contrato en disputa
Cruz firmó inicialmente con NCP bajo la promesa de que la compañía promovería sus combates. Sin embargo, según la demanda interpuesta el 22 de diciembre de 2023, NCP no cumplió con esa función, sino que lo incluyó en un acuerdo conjunto de promoción con Matchroom Boxing, entidad que sí cumplió con los pagos de sus peleas.
Violaciones a la Ali Act
El equipo legal del púgil alega que NCP actuó simultáneamente como promotor y como mánager, exigiendo un porcentaje de los ingresos sin contar con licencia para ello. Esto supondría una violación directa de la Ali Act y del Código de Negocios y Profesiones de California.
¿Qué es la Ali Act y por qué es clave en este caso?
La Muhammad Ali Boxing Reform Act, conocida como Ali Act, es una ley federal aprobada en Estados Unidos en el año 2000 con el objetivo de proteger a los boxeadores frente a los abusos contractuales de promotores y managers.
La normativa prohíbe que una misma entidad actúe al mismo tiempo como promotor y mánager, para evitar conflictos de intereses que perjudiquen al púgil. También obliga a una total transparencia en los contratos y en la distribución de las bolsas.
En el caso de Andy Cruz, su equipo legal sostiene que New Champions Promotions violó esa disposición al reclamar comisiones como si fuera mánager, sin estar registrada como tal, lo que invalidaría el acuerdo.
Los pagos bajo sospecha
Matchroom pagó al cubano cerca de 500.000 dólares entre bonos de firma y bolsas de combate. Sin embargo, Cruz sostiene que NCP retuvo más de 100.000 dólares, alegando un 25 % de comisión que no aparece en ninguna cláusula contractual.
Situación actual y consecuencias deportivas
El litigio continúa en los tribunales de California. El equipo del púgil busca recuperar los fondos y, además, obtener una declaración judicial que lo libere de cualquier obligación contractual con NCP.
La disputa llega en un momento clave de la carrera de Cruz, que hasta ahora se mantenía activo bajo el paraguas de Matchroom Boxing. El conflicto podría condicionar su progresión hacia títulos mayores y su proyección internacional, mientras se resuelve en los juzgados.
Más allá de Andy Cruz
Lo que ocurre con Andy Cruz no es un caso aislado: el boxeo profesional arrastra desde hace décadas tensiones entre boxeadores y promotores por contratos poco claros, comisiones abusivas y luchas de poder. La aprobación de la Ali Act en el año 2000 buscó poner freno a esos abusos, pero su aplicación dista de ser perfecta y sigue generando litigios.
En ese contexto, la batalla legal de Cruz es también un recordatorio de que los grandes talentos sobre el ring muchas veces deben librar otra pelea fuera de él, en los despachos y tribunales, para defender lo más importante: el control de su propia carrera.


