AEBOX/Vicente Campos/–El boxeo mexicano volvió a dejar huella en suelo europeo gracias a la valentía de Salvador Juárez, quien se midió al británico Charlie Edwards en el 3Arena de Dublín por el cinturón Internacional del WBC en peso supermosca.
Juárez llegaba con la ilusión de conquistar un título internacional y demostrar la garra mexicana en Irlanda, pero se encontró con un excampeón mundial en plena recuperación de su carrera. Desde el inicio, Edwards impuso su boxeo técnico, apoyado en un jab constante y un manejo de distancias que dificultó las embestidas del mexicano.
El mexicano nunca dejó de avanzar, fiel a su estilo, buscando el intercambio y presionando al inglés en los intercambios de media y corta distancia. Aunque el empuje de Juárez fue innegable, los jueces terminaron premiando el mayor control de Edwards con tarjetas de 99-91, 99-91 y 96-94.
Orgullo mexicano en Europa
Pese a la derrota, “Peloncito” Juárez (20-10-2, 4 KO) volvió a mostrar el carácter que lo ha convertido en un guerrero habitual en escenarios internacionales. El púgil azteca sigue consolidándose como un peleador que nunca rehúye a los retos y que representa dignamente al boxeo mexicano en escenarios de máximo nivel.
Edwards resurge, Juárez sigue en pie
Para Charlie Edwards (21-2, 7 KO), este triunfo supone un nuevo aire en su carrera tras algunos tropiezos recientes. Para Juárez, en cambio, es una prueba más de que puede competir con excampeones del mundo y mantenerse vigente en la élite.
En Dublín no se llevó el cinturón, pero sí el respeto del público irlandés, que reconoció su combatividad. Ahora, Juárez tendrá que volver a México a replantear objetivos, con la certeza de que el estilo mexicano sigue siendo temido y admirado en cualquier ring del planeta.


