AEBOX/Gonzalo Campos
Primer asalto
Rafael Lozano Jr. salió al cuadrilátero del M&S Bank Arena con una determinación incontestable, imponiendo desde el inicio un ritmo imposible de seguir para el francés Christopher Hippocrate. El cordobés mostró una velocidad intratable, combinando rápidas entradas con un juego de piernas eléctrico y unas esquivas de máximo nivel que dejaron sin respuesta a su rival.
Conectando las manos más claras y evitando prácticamente toda réplica, Lozano se adjudicó el primer parcial con plena unanimidad de los cinco jueces, un comienzo que reflejó su ambición y dominio en este debut mundialista.
Segundo asalto
El desarrollo fue prácticamente un calco del primero. Lozano continuó marcando los tiempos con un boxeo a la contra de auténtico maestro, castigando cada intento del francés con réplicas limpias y rápidas, siempre acompañado de unas esquivas endiabladas que desesperaban a Hippocrate.
El dominio volvió a ser evidente, aunque en esta ocasión la unanimidad arbitral se rompió: cuatro jueces otorgaron el asalto al español y solo uno se lo dio al galo… el juez marroquí, una nota discordante en un asalto que, sobre el ring, tuvo un dueño indiscutible.
Tercer asalto
Con la ventaja clara en las tarjetas, Lozano Jr. decidió cambiar el guion y aceptar el intercambio en el centro del ring. El cordobés se paró a fajarse con el francés, demostrando que, además de velocidad y esquiva, posee recursos para imponer respeto en la corta distancia.
En ese terreno también se mostró nuevamente superior, conectando las manos más claras y controlando los cruces sin perder la calma. El esfuerzo del galo fue insuficiente y el desenlace quedó rubricado con una decisión unánime a favor del español, que de esta manera sella su pase a los octavos de final del Mundial de Liverpool.
Puntuaciones y polémica arbitral
Las cartulinas reflejaron la claridad de la victoria: 30-27 en cuatro de los jueces y un incomprensible 29-28 en el del juez marroquí, que volvió a penalizar a la esquina española. Una situación que se repite torneo tras torneo, generando malestar por la reiterada falta de criterio que, sin embargo, no empañó la brillante exhibición de Lozano.


