AEBOX/Gonzalo Campos
Primer asalto
El duelo comenzó con un ritmo trabado, con constantes agarres e interrupciones que dificultaron la continuidad del intercambio. En ese escenario incómodo, la representante de Países Bajos, Gabrielle María Weerheim, supo encontrar los espacios para conectar las manos más claras y apuntarse el asalto con el beneplácito de los cinco jueces, que coincidieron en darle la ventaja inicial.
Segundo asalto
La reacción de Jennifer Fernández fue evidente en el inicio del parcial, con mayor actividad ofensiva y una intención clara de cambiar el rumbo del pleito. La española logró animar los intercambios y conectar algunas manos al rostro, pero su rival neerlandesa supo contemporizar el ritmo, frenando las ofensivas con clinch y desplazamientos que rompían la continuidad.
Ese control táctico permitió a Weerheim asegurarse nuevamente el asalto, esta vez con el respaldo unánime de los cinco jueces, que la vieron más efectiva en un asalto de difícil lectura para la granadina.
Análisis intermedio
Con dos parciales en contra, el combate se puso muy cuesta arriba para Jennifer Fernández. Pese a su mayor iniciativa, la neerlandesa impuso su experiencia y sumó los puntos necesarios para tomar el control en las cartulinas.
Tercer asalto
Consciente de su ventaja, Weerheim optó por rehuir el intercambio, recurriendo a desplazamientos constantes y agarrones para evitar cualquier sorpresa. El combate, en realidad, ya se había cocinado en los dos primeros parciales, y el último solo sirvió para que la neerlandesa asegurase la decisión.
Finalmente, Jennifer Fernández cayó en un combate feo, en el que no pudo mostrar su mejor versión, quedando fuera de la competición mundialista en los octavos de final.


