AEBOX/Vicente Campos/–El Polideportivo Municipal de Anduva vivió anoche una de esas veladas que quedan para la historia. Kevin Baldospino, referente del boxeo en Castilla y León durante la última década, se despidió del ring con una actuación épica: victoria por decisión unánime ante el venezolano Rafael Hernández, un rival zurdo, experimentado y de gran oficio, que puso todo de su parte para que el espectáculo estuviera a la altura de la ocasión.
Una despedida con épica y emoción
Lejos de ser una pelea de trámite, el combate estuvo cargado de intensidad desde el inicio. Hernández no vino de paseo y obligó a Baldospino a mostrar todo su repertorio. La tensión alcanzó su punto álgido en el tercer asalto, cuando un choque accidental de cabezas –propio de un cruce entre zurdo y diestro– abrió un corte vertical en la ceja derecha del español. Tras la revisión médica, Baldospino se lanzó con todo, atacando en oleadas, encadenando combinaciones largas y arriesgando, espoleado por el aliento de un público que abarrotó Anduva.
La emoción se multiplicó en el momento final: con los jueces dando la victoria unánime al púgil burgalés, Baldospino recibió en el ring el cinturón de campeón de Castilla y León del peso superligero, entregado por la presidenta de la Federación Autonómica, Arantxa Lorenzo.
Una noche histórica para el boxeo mirandés
La velada se convirtió en una auténtica fiesta del boxeo local. Además del combate estelar, el público disfrutó de varios enfrentamientos amateurs protagonizados por jóvenes talentos como José Quiroz, Alejandro Mosquera, Amine Bouhamed, Ibrahim Benaicha o Mikel García Solatxi, quienes ofrecieron espectáculo y dejaron claro que el futuro del boxeo regional está asegurado.
El legado de un campeón
Con este triunfo, Baldospino cierra su carrera profesional por la puerta grande. Su trayectoria, marcada por la constancia, el sacrificio y el talento, lo convierte en una figura clave del pugilismo castellano y leonés. Anoche no solo ganó un combate: se marchó con un cinturón, el cariño de su gente y la certeza de haber dejado un legado que inspirará a las nuevas generaciones.
En Miranda de Ebro, Baldospino dijo adiós al ring, pero su nombre quedará escrito para siempre en la historia del boxeo regional.


