AEBOX/Gonzalo Campos
Un cruce que vuelve a tomar sentido
El boxeo español vive uno de esos momentos en los que las historias vuelven a alinearse.
En cuestión de días, Jon Fernández ha conquistado el Europeo superligero, mientras Samuel Molina ha perdido en Lituania el Europeo wélter en una decisión polémica que ha generado debate en todo el país.
Dos trayectorias que parecían separadas vuelven ahora a encontrarse en un mismo punto:
el recuerdo del Campeonato de España celebrado en Málaga, donde Molina se impuso en un combate igualado y decidido por un veredicto que muchos consideraron casero, más que producto de un mal desempeño de Jonfer.
“No fue un mal Jonfer; fue una noche en la que los jueces inclinaron la balanza… y en la que casi nada ocurrió como debía.”
Una cuenta pendiente
Aquel triunfo de Molina fue uno de los hitos de su carrera.
Jonfer cumplió, estuvo competitivo durante los diez asaltos, pero varios factores condicionaron claramente la noche.
Uno de los más recordados fue la hora de salida al ring.
El combate, previsto para una franja razonable, terminó disputándose cerca de las dos de la madrugada, dos horas más tarde de lo programado, una circunstancia que rompe cualquier preparación física y mental de un boxeador de élite.
El resultado, ajustado y marcado por la condición de local, dejó la sensación de que aquello no representó del todo la realidad del cruce entre ambos.
Hoy, la situación es radicalmente distinta:
- Jonfer es campeón de Europa, sólido, maduro y en su mejor etapa.
- Molina llega dolido por la derrota en Lituania, pero con un relato potente que ha reactivado su figura mediática.
- El peso es compatible: Molina puede bajar a 63,5 sin mermar.
- Y esta vez habría un cinturón europeo real en juego.
De Málaga a Bilbao
Lo que quedó abierto en Málaga podría cerrarse ahora en Bilbao.
Una defensa del título en casa ofrecería condiciones deportivas normales, sin presiones externas, sin retrasos inexplicables y sin el componente de “localía extrema” que marcó su primer duelo.
La narrativa es perfecta:
“Si Molina ganó en casa, ¿por qué no medir fuerzas ahora en la del campeón?”
Y, a diferencia de muchas rivalidades inventadas, esta se sostiene por sí sola.
Lo que supone para Molina
Lejos de restarle, un cruce con Jonfer por el Europeo superligero podría ser el impulso que necesita para devolver orden y jerarquía a su carrera.
Un título europeo en un peso donde ya ha competido, contra un rival conocido, en una pelea que el público entiende… es una oportunidad deportiva de primer nivel.
Un tren que solo pasa una vez
El momento es irrepetible:
- Jonfer está en la cima.
- Molina está en boca de todos.
- La afición recuerda perfectamente su primer combate.
- Y el boxeo español necesita un gran evento nacional auténtico.
Si no se pacta ahora, probablemente no se pactará nunca.
Si se pacta ya, puede ser uno de los mayores combates españoles del 2026.
Conclusión
Jon Fernández vive la mejor etapa de su carrera, con un cinturón continental y un boxeo más maduro que nunca.
Samuel Molina busca redención y, pese a la derrota, sigue siendo un nombre atractivo, competitivo y vendible.
Ambos se conocen.
Ambos tienen cuentas pendientes.
Ambos tienen un motivo.
“La rivalidad ya existe. La historia también.
Solo falta que alguien tenga el valor de encender la mecha.”


