AEBOX/Gonzalo Campos/Foto: París Photography
Introducción

El próximo 31 de enero, en el Polideportivo Santiago Manguan de Aranda de Duero, Ion Pérez Lorenzo (8-1, 1 KO) afrontará el combate más importante de su carrera. En juego estará el título WBC Continental Latin del peso wélter, un cinturón que da comienzo al camino competitivo de cualquier boxeaxdor profesional.
Después de cuatro años de construcción paciente, sumando rounds, experiencia y madurez dentro del ring, el boxeador burgalés se medirá al venezolano Jampier Oses (22-16-1), un rival curtido en casi cuarenta combates profesionales. No es una pelea de trámite: es una prueba de fuego a diez asaltos que puede redefinir su trayectoria.
Ion no llega aquí por atajos. Ha recorrido el camino largo, el de los gimnasios, las veladas locales y los rivales incómodos. Ahora, por primera vez, el boxeo le pone delante una oportunidad real de avanzar en el escenario internacional.
Entrevista – Ion Pérez Lorenzo
Ion, el 31 de enero disputas el título WBC Continental Latin frente a Jampier Oses. ¿Qué significa para ti pelear por un cinturón del Consejo Mundial de Boxeo en este momento de tu carrera?
Significa dar un paso más en mi carrera. Es un combate que me hace mucha ilusión. Un cinturón del WBC es algo que te parece una pasada cuando empiezas a boxear, y poder disputarlo es increíble.
Has hecho prácticamente toda tu carrera en Aranda de Duero y Valladolid, sumando muchos rounds con rivales duros y experimentados. ¿Sientes que ese camino te ha construido como boxeador de verdad?
Sí, todo lo que he hecho me ha convertido en el boxeador que soy hoy. Al final todo es ir cogiendo experiencia. Todo suma: pisar el ring, formarte, aprender de cada combate y de cada resultado. No vas a dejar de aprender algo nuevo nunca, yo creo. Eso es algo increíble de este deporte.
Vienes de una racha positiva tras la derrota con Jorge Pinilla. Mirando atrás, ¿qué cambió en tu boxeo y en tu cabeza después de aquella pelea?
Parece una tontería, pero estoy agradecido de esa derrota. Aprendí un montón de ella y vi varias cosas que tenía que cambiar, incluso gente del entorno. Pero el peso fue una de las claves. Esa pelea la hice prácticamente en mi peso natural, fue en 72 kilos creo, y yo peso 73 y pico o 74 normalmente, y eso se nota. Después de eso decidí hacer caso de verdad y bajar al peso wélter, donde estoy mucho mejor. Todo pasa por algo.
Oses llega con 39 combates profesionales y mucha experiencia internacional. ¿Qué tipo de rival esperas encontrarte sobre el ring?
Me espero un rival experimentado que va a salir a llevarse el cinturón, igual que yo. No soy una persona de obsesionarme con el rival ni con lo que va a hacer. Tengo a mi entrenador que lo analiza y trabajamos en torno a eso. Confío en mi equipo y en mi trabajo al cien por cien.
Este combate está pactado a diez asaltos. ¿Cómo ha sido la preparación física y mental para afrontar la pelea más larga y exigente de tu carrera?
Mucho ritmo, sobre todo entrenar para ser capaz de aguantar todos los asaltos a un ritmo intenso. Ya te puedes imaginar las sudadas. Está siendo una preparación exigente.
Ganar un título WBC no es solo levantar un cinturón: también abre rankings y oportunidades. ¿Hasta dónde te imaginas llegando si sales campeón el 31 de enero?
Eso es cierto, pero ahora mismo solo pienso en el 31 y en ese título. Lo demás, paso a paso, ya se verá.
Samuel Molina, Aarón Alhambra, Ethan Jiménez, Jon Míguez… El peso wélter en España echa humo. ¿Para cuándo el título de España?
Es un peso lleno de grandes boxeadores. Ojalá algún día estar entre esos grandes nombres, pero como he dicho: paso a paso. Vamos a por el 31 y luego que sea lo que tenga que ser.
Aranda de Duero vuelve a ser el escenario de una noche grande para ti. ¿Qué significa pelear un título internacional en casa, con tu gente?
Siempre estar arropado por tu gente es una pasada. Me apoyan un montón y poder hacer esto aquí, y que disfruten de nuestro deporte, es genial.
Si tuvieras que enviarle un mensaje a los aficionados que van a llenar el pabellón, ¿qué pueden esperar del Ion Pérez Lorenzo que va a subir al ring por el WBC?
Que se animen a ir, que va a ser una gran noche de boxeo donde vamos a disfrutar todos. Todo el trabajo que hemos hecho va para mostrarlo ese día.
Nota editorial
La pelea por el WBC Continental Latin no es un título más. En el boxeo actual, los cinturones regionales del WBC son herramientas de proyección. Colocan nombres en clasificaciones, generan movimiento en despachos y abren negociaciones que, de otro modo, tardarían años en llegar.
Para Ion Pérez Lorenzo, este combate contra Oses es exactamente eso: una frontera. Hasta ahora ha sido un boxeador en fase de aprendizaje y consolidación. A partir del 31 de enero puede convertirse en un boxeador con peso en el mercado.
Su récord de 8 victorias y una sola derrota, lejos de ser inflado, es el resultado de una carrera honesta: muchos rounds, rivales duros y una caída —la de Jorge Pinilla— que le obligó a corregir rumbo, ajustar peso y entender mejor quién es dentro del ring. Desde entonces, cuatro victorias consecutivas y una versión más sólida del wélter que ahora pelea en su categoría natural.
Oses, con 22 victorias y 39 combates, es el tipo de rival que no regala nada. Es experiencia, oficio y dureza. Y precisamente por eso esta pelea tiene valor real. No es una defensa cómoda, es una prueba.
Aranda de Duero será el escenario, pero el objetivo es mucho más grande: entrar en el mapa del WBC. Y en un peso wélter español que hierve con nombres como Samuel Molina, Aarón Alhambra, Ethan Jiménez o Jon Míguez, Ion Pérez Lorenzo busca abrir su propio espacio.
El 31 de enero no se juega solo un cinturón.
Se juega el siguiente capítulo de una carrera que empieza a pedir algo más que supervivencia: empieza a pedir ambición.


