AEBOX/Gonzalo Campos
El ranking masculino EBU de enero refleja con nitidez uno de los momentos de mayor crecimiento del boxeo español en el contexto europeo. La cantidad de boxeadores nacionales que figuran en las listas continentales, repartidos en numerosas divisiones y ocupando posiciones de relevancia, confirma una realidad que ya no es coyuntural: España ha ganado peso específico en Europa.
Campeones de Europa, aspirantes oficiales, cinturones Silver y una base amplia de púgiles clasificados dibujan un mapa sólido, con continuidad y proyección, al que se suman nombres propios de boxeadores en ascenso que, a lo largo de la primera mitad del año, irrumpirán previsiblemente en los rankings, haciendo florecer aún más el magnífico momento que vive el boxeo español. No se trata de casos aislados, sino de una estructura competitiva en expansión, fruto de varios años de trabajo, actividad y maduración deportiva.
PESO SUPERMEDIO
El primer peso en el que aparece representación española en el ranking EBU es el supermedio, y el primer boxeador nacional que figura en las listas es José Luis Navarro, además en una posición de máxima relevancia.
Navarro aparece como aspirante oficial al título de Europa, con un récord de 17-2 (12 KO), frente al actual campeón, el británico Troy Williamson (20-3-1, 14 KO). La situación es compleja y está lejos de resolverse de forma inmediata.
Williamson arrastra una cláusula de revancha de su combate anterior y su entorno pretende cumplirla antes de afrontar una nueva defensa europea. La EBU ha sido clara: el campeón debe pelear con Navarro. Ante la falta de acuerdo, el organismo ha fijado subasta para el 28 de enero.
Desde el entorno del boxeador español se contempla seriamente que el británico renuncie al título europeo para cumplir ese compromiso previo. De producirse, el cinturón quedaría vacante y la EBU debería designar un nuevo aspirante, abriendo un escenario alternativo igualmente exigente. Entre los nombres que aparecen como opciones reales figuran Luka Plantić (13-0, 10 KO), Pavel Silyagin (16-0-1, 7 KO) y Jacob Bank (17-0, 9 KO). Queda prácticamente descartado Hamzah Sheeraz, ya enfocado en objetivos de mayor dimensión internacional.
PESO MEDIO
En una de las divisiones más duras del boxeo europeo aparece Ezequiel Gurría, situado en el puesto 21 del ranking EBU. No se trata de un peso de titulares inmediatos, pero sí de una categoría que exige actividad constante y rivales de alto nivel simplemente para mantenerse clasificado, lo que da valor a la presencia española en este tramo del listado.
PESO SUPERWÉLTER
Óscar “El Toro” Díaz ocupa el noveno puesto del ranking EBU, una posición que no responde a una pérdida de nivel deportivo, sino a una inactividad forzada por lesión. Antes de ese parón, el sevillano había sido campeón EBU Silver.
Su regreso se producirá el 31 de enero en Alcalá de Guadaíra, y no lo hace con un combate de transición, sino disputando un título WBC, una señal clara de que su equipo busca recolocarlo directamente en escenarios de alto nivel internacional.
PESO WÉLTER
El peso wélter, históricamente uno de los grandes pilares del boxeo español, vuelve a situar a España en una posición central dentro del ranking europeo.
Samuel Molina (16-1, 7 KO) ha sido designado aspirante oficial al título EBU, actualmente vacante, y deberá enfrentarse al belga Anass Messaoudi, invicto (17-0). Ambos ya se midieron el pasado año en casa de Molina, firmando un empate que dejó abierta la rivalidad.
A este escenario se suma Aaron Alhambra, cuarto del ranking EBU y campeón EBU Silver (18-2, 6 KO), aportando estabilidad y profundidad a una división que vuelve a tener un marcado acento español en la zona alta.
PESO SUPERLIGERO
España gobierna esta división desde una posición de liderazgo.
Jon Fernández (24-3, 20 KO) es el campeón de Europa EBU y ya tiene fecha y escenario para su próxima defensa: 14 de marzo en La Casilla, frente al aspirante oficial Carlomagno Metonyekpon (17-2-1, 1 KO).
Por detrás, Sandor Martín (42-3, 15 KO) figura quinto en el ranking EBU, aunque su foco inmediato está fuera del marco europeo: se encuentra segundo en el ranking mundial, únicamente por detrás de Puello, a la espera de una oportunidad por el campeonato del mundo.
PESO LIGERO
El peso más potente del boxeo español a nivel histórico y actual.
Rafael Acosta “Falito” (17-0, 8 KO) ostenta el título europeo EBU y mantiene negociaciones para un combate frente al británico Zelfa Barrett, aunque las exigencias del entorno del boxeador británico mantienen el acuerdo en punto muerto.
Ante esta situación, el sevillano valora retomar con fuerza la vía europea, con posibles defensas frente a británicos situados en la parte alta del ranking como Noakes o Cordina, o incluso una defensa voluntaria frente a Jokin García, un combate que conectaría directamente con la afición española tras aquella decisión dividida muy discutida que benefició a Falito en casa.
PESO SUPERPLUMA
El valenciano Juan Félix Gómez ocupa el noveno puesto del ranking EBU como aspirante EBU Silver. Ya fue campeón de Europa, título que perdió en 2024 frente al francés Khalil El Hadri.
Su último ciclo competitivo ha sido irregular, con dos victorias y dos derrotas en sus últimos cuatro combates, un balance que explica su posición actual sin borrar su condición de boxeador contrastado en el ámbito continental.
PESO PLUMA
Cristóbal Lorente es campeón de Europa EBU con un récord de 20-0-3 (8 KO) y protagonizó un 2025 singular: no ganó, pero defendió el título en dos ocasiones y volvió con el cinturón.
La primera defensa fue en Playa de Aro, frente a Rubén Gil, y la segunda en Glasgow, ante el británico Nathaniel Collins, en un contexto claramente hostil. Lorente volverá a enfrentarse a Collins en una eliminatoria mundial, defendiendo de nuevo el título europeo, lo que abre la puerta a que 2026 pueda ser el año de su asalto al campeonato del mundo.
Por detrás del campeón, España presenta un respaldo reglamentario de primer nivel. Rubén Gil, además de figurar noveno en el ranking EBU, es aspirante al EBU Silver, condición que comparte con Juan Jesús Antúnez, actualmente 16.º del ranking. Sobre la mesa se plantea un cruce de enorme atractivo: Antúnez vs Gil, un combate entre aspirantes Silver que podría celebrarse en Málaga o Sevilla.
PESO SUPERGALLO
España atraviesa un momento de clara bonanza en esta división.
Jordan Camacho (5.º) y Antonio Barrul (8.º) sitúan al boxeo español con dos representantes dentro del top-8 europeo, un escenario poco habitual en una categoría tradicionalmente muy competitiva y que abre seriamente la puerta a disputas titulares en el corto plazo.
PESO GALLO
Sebastián Pérez ocupa la tercera posición del ranking EBU y tiene asignado combate por el título EBU Silver frente al italiano Mauro Forte.
Se encuentra en el punto exacto en el que ranking y oportunidad coinciden, necesitando una gran noche europea que convierta posición en cinturón y lo proyecte definitivamente dentro del panorama continental.
PESO MOSCA
El peso mosca vuelve a poner de relieve el magnífico momento que vive el boxeo español.
Jairo Noriega (2.º) y Brandon Moreno (3.º) sitúan a España en una posición privilegiada dentro de una de las divisiones más técnicas del boxeo europeo. Completan la presencia nacional Aramis Torres (11.º) y Juan Hinostroza, clasificado.
Resulta llamativa la ausencia de Samuel Carmona, sin explicación oficial por parte de la EBU, aunque no empaña la lectura general de una categoría con base, continuidad y proyección.
Editorial final
El ranking EBU de enero no es una fotografía aislada, sino la confirmación de un proceso profundo y sostenido. La presencia española comienza en el PESO SUPERMEDIO con un aspirante directo al título de Europa y se extiende, de mayor a menor peso, por casi todas las divisiones, con campeones continentales, aspirantes oficiales y una profundidad competitiva poco habitual.
Quien escribe lleva siguiendo y escribiendo de boxeo desde los años ochenta, y no recuerda una época mejor que la actual en cuanto a presencia de boxeadores españoles en Europa y en el mundo. Nunca antes se había dado una coincidencia tan amplia de títulos, rankings, aspirantes y proyección internacional sostenida en el tiempo.
A este escenario se suma un factor decisivo: la excelente aportación que la selección española está realizando al boxeo profesional, con deportistas formados en el alto rendimiento amateur que llegan al profesionalismo con base técnica, madurez competitiva y mentalidad internacional. En ese tránsito resulta imprescindible destacar el buen trabajo estructural de la Federación Española de Boxeo, tanto en la consolidación del equipo nacional como en la transición ordenada de muchos de sus boxeadores hacia el boxeo de pago.
España ya no aparece de forma puntual en el mapa continental ni internacional. Está instalada en él, con continuidad, relevo generacional y ambición real. El talento está, el contexto acompaña y, como pocas veces antes, el momento es ahora.


