AEBOX/Vicente Campos/–La campeona olímpica argelina Imane Khelif, oro en París 2024 en la categoría femenina de 66 kg, ha reavivado la polémica que rodea su caso al confirmar públicamente que posee rasgos genéticos asociados al sexo masculino, incluida la presencia del gen SRY. En una entrevista concedida al diario francés L’Équipe, la boxeadora abordó por primera vez con detalle su situación biológica, su preparación para los Juegos y la polémica que ha acompañado su ascenso deportivo.
Tratamientos hormonales antes de París 2024
Khelif explicó que, antes de la cita olímpica, tuvo que someterse a controles médicos y a tratamientos para reducir sus niveles de testosterona, una condición que, según dijo, forma parte de su biología natural.
“Tomé tratamientos hormonales para rebajar mis niveles de testosterona. Es algo que he tenido que hacer para competir”, señaló. La púgil, de 26 años, recalcó que su caso no guarda relación con una transición de género. “No soy transgénero. Soy una mujer y he vivido como tal toda mi vida”.
Un caso que generó repercusión mundial
Tanto Khelif como la taiwanesa Lin Yu-ting —también campeona en París— se vieron envueltas en un intenso debate internacional sobre la elegibilidad en categorías femeninas. La controversia atrajo la atención de figuras globales como el expresidente estadounidense Donald Trump y la escritora J.K. Rowling, cuyas declaraciones alimentaron el conflicto mediático.
Lejos de esquivar la situación, Khelif reiteró su postura:
“Respeto todas las opiniones, incluso la de Trump, pero no se puede desvirtuar la verdad. Yo soy mujer. Así crecí y así me conoce toda mi comunidad”.
Lista para nuevos controles y con la mirada en Los Ángeles 2028
La Federación Mundial de Boxeo exige pruebas de género para participar en competiciones oficiales, algo que Khelif afirma estar dispuesta a asumir sin reservas.
“Ya he presentado mi historial médico y mis análisis. Estoy preparada para cualquier prueba que sea necesaria”, aseguró, en referencia a su intención de competir en los Juegos Olímpicos de 2028.
Actualmente, la boxeadora espera obtener una licencia profesional en Francia tras no poder competir el año pasado en los Países Bajos debido a la falta de resultados actualizados de su test cromosómico.
El gen SRY y su significado científico
La deportista confirmó que posee el gen SRY, un marcador presente en el cromosoma Y que desencadena el desarrollo masculino en la etapa embrionaria. Este tipo de condición forma parte de lo que la ciencia denomina Diferencias de Desarrollo Sexual (DDS), situaciones en las que la genética y la morfología no coinciden completamente con las categorías sexuales tradicionales.
Informes filtrados y un escándalo que no cesa
El caso de Khelif se intensificó tras la publicación de informes médicos filtrados desde 2023, en los que se describía que la boxeadora presentaba un cariotipo XY y una deficiencia de 5-alfa reductasa, una condición genética que afecta al desarrollo sexual de individuos biológicamente masculinos.
Nuevos documentos divulgados posteriormente por 3 Wire Sports detallaban que, en pruebas cromosómicas realizadas durante los Mundiales de la IBA en 2022 y 2023, las muestras de Khelif mostraron marcadores XY. Estas filtraciones, realizadas sin su consentimiento, motivaron acciones legales por parte de la propia deportista.
Un debate que continúa abierto
Año y medio después de su oro olímpico, la púgil reconoce públicamente lo que varios informes ya apuntaban, aunque reafirma que su desarrollo y su identidad siempre han sido femeninos. Su caso ha reabierto el debate sobre los criterios de elegibilidad en el deporte femenino, una discusión que sigue dividiendo al mundo del boxeo y al deporte internacional.
Khelif, mientras tanto, asegura no temer a los exámenes ni a las críticas:
“Esta es mi realidad y así nací. No tengo nada que ocultar”.
La polémica, lejos de aplacarse, vuelve a tomar fuerza mientras la boxeadora espera luz verde para continuar su carrera.


