AEBOX/Vicente Campos/–Han sido meses de sufrimiento e incertidumbre para la boxeadora granadina Sandra Muñoz, quien ha atravesado un auténtico calvario debido a una grave lesión de rodilla que estuvo muy cerca de poner punto final a su carrera deportiva. Sin embargo, poco más de siete meses después de su operación, la púgil vuelve a ver la luz al final del túnel y se prepara para su esperado regreso al cuadrilátero.
La fecha marcada es el 27 de febrero, en el Gimnasio Tijuana de La Zubia, en una velada organizada por el VS Boxing de Víctor Segura, donde se enfrentará a la experimentada boxeadora panameña Sayda Mosquera, una rival de nivel que llegará con la intención de aguar la noche más importante de la carrera reciente de Sandra.
Arropada por su entorno y con el apoyo especial del artista Dellafuente, la granadina asegura sentirse más ilusionada que nunca. En un momento tan decisivo, ha querido compartir con sus seguidores un mensaje cargado de emoción, sinceridad y fuerza interior:
**“Para mí, este combate no es una pelea contra una rival, es una pelea contra mí misma. Las mil veces que he estado a punto de rendirme y dejarlo, contra mi cabeza, que me decía que si la vida me estaba poniendo tantos obstáculos para cumplir mi sueño, lo mejor era dejarlo. La primera vez no pude cumplirlo por mi hijo, que, aunque es lo más bonito que me ha dado la vida y me levanto y lucho por él todos los días, ahí pensé que mi sueño no lo cumpliría.
Cuando faltaba poco para que mi hijo cumpliera 8 años, me rompí el ligamento cruzado, pero eran tantas las ganas que tenía de cumplir mi sueño, que lo hice incluso lesionada. Después vino la operación, y, aunque me he recuperado muy rápido, para mí se ha hecho una eternidad.
Cuando empecé a andar y sentí que no podía, cuando no tenía movilidad ninguna… Ha sido un proceso en el que he llorado muchas veces, porque he llegado a pensar que nunca podría volver al ring.
Pero gracias a mi familia, a mi hijo, amigos y, sobre todo, a Víctor Segura, que nunca me ha dejado rendirme y que, para mí, después de mi hijo y mi familia, es la persona más importante de mi vida, volvemos al ring más fuertes y con más ganas que nunca.
Me gustaría agradecer a todos los patrocinadores que nos ayudan a hacer posible montar veladas, pero, en especial, a los míos, que además de ayudar en la velada, me ayudan a mí, porque una preparación es muy costosa. A New Harmony Gym, a Rafael Jover Abogados, a Pub Dukali, a la empresa GIIT, a Clínica Podológica Marín, a MIMERCHAN.COM y, sobre todo, a Dellafuente, que está apoyando muchísimo el deporte en la provincia.
Y ahora a seguir mejorando cada día para ver si llegáramos a hacer algún título”.**
Sandra afronta así un combate que va más allá del resultado. Se trata de una lucha interna, una prueba de superación personal y un paso decisivo para reencontrarse con su pasión después del periodo más duro de su trayectoria.
El próximo 27 de febrero, allí estaremos para acompañarla y ser testigos de su resurgimiento.


