AEBOX/Gonzalo Campos/Foto: Alex Gallegos
El boxeo español vivió una noche especial en Córdoba con el estreno profesional de Rafael Lozano Jr., que debutó con victoria frente al venezolano Kervin Romero para conquistar el título WBA Iberoamericano del peso mosca. El cordobés, subcampeón mundial amateur y diploma olímpico, firmó una actuación seria y madura en un debut que no eligió el camino fácil.
Un debut sin red
En un deporte donde lo habitual es construir el inicio profesional con rivales de menor experiencia, el equipo de Lozano Jr. apostó por un estreno de riesgo. El cordobés debutaba directamente a diez asaltos y con un cinturón en juego frente a un rival curtido como Romero, un púgil acostumbrado a la distancia larga y con experiencia en el profesionalismo.
La decisión habla por sí sola de la confianza en el talento del andaluz, pero también de la valentía de afrontar el salto al profesionalismo sin red de seguridad.
El inicio del combate reflejó precisamente esa dificultad. Romero trató de imponer un ritmo físico, buscando acortar la distancia y plantear intercambios incómodos. Lozano, por su parte, trabajó con calma, tratando de establecer su jab y encontrando progresivamente su sitio en el ring.
El golpe que inclinó la pelea
Con el paso de los asaltos el cordobés fue creciendo en el combate. Su mayor precisión técnica comenzó a marcar diferencias, alternando rectos y golpes al cuerpo que poco a poco frenaban la iniciativa del venezolano.
El momento clave llegó en el quinto asalto, cuando Lozano interceptó una entrada de Romero con una derecha que envió al venezolano a la lona. Aunque Romero se levantó y continuó compitiendo con coraje, la caída terminó de inclinar el combate hacia el lado del púgil español.
A partir de ese momento Lozano se mostró cada vez más suelto, moviéndose bien sobre el ring y seleccionando mejor sus combinaciones. El octavo asalto dejó algunos de sus mejores momentos, combinando velocidad de manos y buena lectura del combate.
Un estreno mientras continúa su carrera olímpica
Romero mantuvo la actitud competitiva hasta el final, obligando a Lozano a completar los diez asaltos con concentración. Más allá del resultado, el debut deja un mensaje claro: Lozano Jr. no ha elegido el camino sencillo para iniciar su carrera profesional. Debutar a diez asaltos, con título en juego y frente a un rival experimentado es una apuesta poco habitual en el boxeo actual.
El cordobés, que durante años ha sido uno de los referentes del equipo nacional y alcanzó el subcampeonato mundial amateur además de un diploma olímpico, no abandona por ahora el boxeo olímpico. Su intención es alternar ambos circuitos, manteniendo su presencia en la selección mientras comienza a construir su carrera en el profesionalismo.
Las tarjetas reflejaron con claridad el desarrollo del combate, otorgando la victoria a Lozano por decisión unánime (96-93 y doble 99-90), resultado con el que el cordobés inicia su carrera profesional con récord de 1-0 y su primer cinturón internacional.


