Muere Ernesto Cherquis Bialo, la pluma que dignificó el boxeo

AEBOX/Gonzalo Campos

El periodismo deportivo mundial pierde a una de sus voces más respetadas y profundas. Ernesto Cherquis Bialo ha fallecido a los 85 años, dejando tras de sí algo más que una carrera brillante: deja una forma de entender el boxeo que hoy, sencillamente, ya no existe.

Porque Cherquis no escribía de boxeo. Lo interpretaba.


El narrador de una época irrepetible

Desde las páginas de El Gráfico, donde firmó más de mil artículos bajo el seudónimo “Robinson”, Cherquis Bialo construyó una obra que forma parte de la memoria viva del boxeo.

No era un cronista al uso.
Era un narrador con sensibilidad, cultura y una capacidad única para dotar de contexto a cada combate.

Vivió —y contó— el boxeo de Carlos Monzón, de Ringo Bonavena, de las grandes noches que hoy siguen siendo referencia. También estuvo frente a figuras como Muhammad Ali, entendiendo que el boxeo no se explica solo con golpes, sino con historia, carácter y circunstancias.


Mucho más que resultados

Cherquis pertenecía a una escuela en la que el periodista no era un mero transmisor de resultados, sino un intérprete del deporte.

En sus textos había lectura táctica, profundidad histórica y una carga emocional siempre medida, siempre elegante.

Pero, por encima de todo, había respeto.
Respeto por el boxeador, por el oficio y por el lector.

En un tiempo donde el titular fácil y el clic rápido dominan el escenario, su figura representa exactamente lo contrario: el periodismo con fundamento.


El respeto del boxeo

Su vínculo con el boxeo fue total. Cubrió decenas de campeonatos del mundo, entrevistó a leyendas y dejó una bibliografía imprescindible para entender el desarrollo del pugilismo en Latinoamérica.

No es casualidad que su nombre estuviera ligado al Salón de la Fama del Boxeo Internacional.
Era, sin discusión, uno de los grandes observadores de este deporte.


Reacción unánime: se va un maestro

Las redes sociales han reflejado lo que el sector piensa de manera prácticamente unánime: se ha ido un maestro.

Periodistas, medios y aficionados coinciden en el mismo concepto. Cherquis representaba una manera de ejercer el periodismo que hoy escasea.

Sin estridencias.
Sin necesidad de protagonismo.
Con conocimiento y con respeto.


Un vacío difícil de llenar

La desaparición de Ernesto Cherquis Bialo no es solo la pérdida de un periodista.
Es la pérdida de una forma de mirar el boxeo.

Una forma en la que el combate no terminaba en la campana final, sino que continuaba en el análisis, en el relato y en la memoria.

Porque hay periodistas que informan…
y otros que construyen historia.

Cherquis Bialo fue de los segundos.


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