AEBOX/Gonzalo Campos
Según los reportes oficiales de la federación suiza Swiss Boxing, el episodio ocurrido esta semana en Berna deja una de esas imágenes que el boxeo no puede permitirse repetir. El español y vallisoletano Salvador “Salvi” Jiménez se presentó al pesaje oficial con 63,0 kilogramos, muy por encima del límite pactado de 58,9 kg, provocando la cancelación de su combate por el título intercontinental de la OMB y la FIB.
La ceremonia tuvo lugar el jueves en el Hotel Bern bajo supervisión de los organismos internacionales, en la antesala de la velada “Boxen statt Theatre”, prevista para el viernes 3 de abril.
Una diferencia fuera de cualquier margen
Siempre según la información facilitada por la propia Swiss Boxing, Angelo Peña cumplió con 58,3 kg, mientras que Jiménez se descolgaba con más de cuatro kilos por encima del límite, una diferencia completamente inasumible en este nivel competitivo.
La situación terminó de romperse cuando el boxeador vallisoletano rechazó volver a pesarse, cerrando cualquier posibilidad de reconducir el escenario.
Un contraste de trayectorias
Jiménez, con un récord de 15-2-1 (6 KO), llegaba tras haber competido en la élite europea, incluyendo disputas por títulos continentales.
En el otro lado, Angelo Peña, invicto con 13-0 (7 KO), campeón intercontinental WBO del superpluma, defendía su posición como uno de los nombres en crecimiento del circuito europeo.
El combate tenía lógica deportiva. Lo que no tuvo fue encaje en la báscula.
Intentos sin salida
Tras el pesaje, y siempre según la federación suiza, promotor, equipos y organismos implicados valoraron escenarios para salvar la pelea. La principal alternativa pasaba por disputar el combate sin títulos en juego para Jiménez.
La propuesta fue rechazada por el equipo de Peña.
La seguridad impone el límite
La decisión se sustentó en un criterio evidente: el riesgo físico de enfrentarse a un rival con una diferencia de peso desproporcionada.
“La decepción es grande y me pregunto por qué mi equipo y yo nos tomamos todo este esfuerzo”, declaró Leander Strupler.
No hubo margen. No hubo combate.
Posibles sanciones sobre la mesa
Más allá de la cancelación, el caso no está cerrado. Según fuentes cercanas al entorno de la OMB, se va a estudiar la posibilidad de sancionar al boxeador español por lo ocurrido en el pesaje.
En paralelo, y en línea con los reportes de Swiss Boxing, la negativa a un segundo control y la magnitud del sobrepeso son elementos que ya están siendo valorados dentro del proceso.
La velada siguió sin su combate principal
El evento se celebró igualmente el viernes en el Stadttheater de Berna, con reajustes en la programación tras la caída del combate titular.
Un fallo que el boxeo no puede normalizar
Siempre según la información trasladada por la federación suiza, lo ocurrido no es un simple desajuste en la báscula. Es un incumplimiento grave que rompe el equilibrio competitivo y pone en riesgo la integridad del rival.
Cuatro kilos de diferencia no son un margen. Son una frontera.
Y cuando se cruza, el boxeo deja de ser deporte para convertirse en una irresponsabilidad que, esta vez, sí tuvo consecuencias.



Eso merece una sanción tanto deportiva como económica ,para el boxeador,…no creo que su equipo no supieran antes de viajar que tenía sobrepeso ,….mala imagen para nuestro deporte