AEBOX/Gonzalo Campos
En el boxeo hay regresos que pesan más que un cinturón. Regresos que hablan de constancia, de oficio y de una comprensión del combate que solo dan los años. Anoche, en Torrelodones, Sheila Martínez volvió a conquistar el campeonato de Europa del peso pluma y lo hizo con autoridad, imponiéndose a Alba Sánchez por decisión unánime (99-91, 97-93 y 97-93).
No era una noche sencilla. Enfrente estaba una rival seria, competitiva y con ambición, pero Sheila logró adueñarse del combate desde la colocación, la limpieza de manos y una lectura superior de la distancia. La alicantina llevó el peso de las acciones más claras, encontrando con continuidad el golpe recto y el trabajo en respuesta, mientras Alba trataba de forzar la pelea en tramos más cerrados.
La diferencia estuvo en el control. Sheila se mostró más cómoda, más precisa y defensivamente muy segura, gestionando cada asalto con criterio y sin conceder espacios innecesarios. Fue una pelea construida desde la inteligencia táctica y desde la experiencia, dos factores que terminaron inclinando con claridad el combate a su favor.
Con esta victoria, Sheila Martínez recupera el cetro continental y alcanza su cuarto título europeo, una cifra que la sitúa en un lugar de privilegio dentro del boxeo español.
El resto de la velada
El respaldo dejó también resultados importantes que completaron la noche en Torrelodones.
El gallego Alfonso Quintas (6-0-1, 3 KO) sumó un nuevo triunfo al imponerse al argentino Tomás Reynoso (13-11-1, 3 KO) por decisión unánime tras ocho asaltos, con cartulinas de 78-74, 77-75 y 77-75.
También salió vencedor el nicaragüense Ricardo Martínez (17-11, 9 KO), que superó al mexicano Iván Morales (41-7, 22 KO) por decisión unánime (80-72, 79-74 y 78-74) en un combate donde marcó diferencias con su mayor actividad.
Por su parte, el madrileño Bryam Aguirre (5-0, 3 KO) resolvió antes del límite su compromiso ante el colombiano Jhon García (5-3-1), imponiéndose por KOT en el quinto asalto tras un dominio claro que fue desgastando a su rival hasta provocar la detención.
En un deporte donde todo cambia rápido, donde cada combate puede alterar el rumbo de una trayectoria, Sheila ha conseguido algo mucho más complejo: mantenerse, volver y volver a ganar.
Torrelodones fue testigo de ello. No de una sorpresa, sino de una confirmación.
Sheila Martínez sigue siendo Europa.


