AEBOX/Gonzalo Campos
Palma vuelve a latir al ritmo de Europa
Cuarenta y cinco años después, Palma de Mallorca volvió a vestirse de gran noche europea. El Pabellón Germans Escalas presentó un lleno espectacular para una velada organizada bajo la supervisión de la Federación Española de Boxeo y promovida por Néstor Domínguez y Enrique Soria Jr.
La isla respondió como merecía la ocasión: ambiente de gran cita, autoridades presentes y una afición entregada desde el primer combate.
Farah El Bousairi conquista Europa
Fara El Bousairi (12-6-0) se proclamó campeona de Europa del peso supermosca tras imponerse a Minerva Gutiérrez (8-5-0) en un combate a diez asaltos.
“La Reina Mora” firmó una actuación sólida y madura, imponiendo desde el inicio su ritmo, sus cambios de guardia y una presión constante que fue desgastando a su rival.
Su boxeo se sostuvo sobre tres pilares claros: iniciativa constante, ritmo alto y sostenido, capacidad para marcar la distancia.
Gutiérrez, valiente y competitiva, encontró sus mejores momentos en el tramo final, especialmente desde el séptimo asalto, donde elevó el ritmo y buscó el intercambio. Ahí se vio el combate más igualado.
Pero el dominio global fue de la balear.
Las cartulinas reflejaron esa superioridad:
98-92, 100-90 y 99-91.
El cinturón europeo se quedaba en casa.
Alex de la Rosa impone su ley
En el campeonato de España del peso superpluma, Alex de la Rosa (10-1-0) se impuso con autoridad a Jon Martínez (16-11-5).
El combate tuvo un guion claro desde el inicio: caídas de Martínez en el primer y segundo asalto, control absoluto del ritmo por parte de De la Rosa, superioridad en velocidad, distancia y lectura.
En el tercer asalto, tras una nueva caída, el árbitro detuvo el combate por KO técnico, certificando una victoria incontestable del madrileño, que se hace con el título nacional.
Otros resultados
Ezequiel Gregores (3-31-0) venció a Vicente Campaner (6-3-0) por KO técnico en el tercer asalto.
Campaner estaba mandando en la pelea, con control y mejores sensaciones, pero dos manos duras de Gregores cambiaron por completo el guion del combate. El impacto fue definitivo, obligando a la detención antes del límite y dando la vuelta a una pelea que parecía encarrilada para el español.
Epílogo
Palma necesitaba una noche así. El boxeo español también.
Porque cuando una velada conecta historia, público y protagonistas, trasciende el resultado.
Farah El Bousairi ya forma parte de esa historia.
Y en Germans Escalas, lo que se conquistó fue mucho más que un cinturón: se recuperó una plaza, se encendió una afición y se devolvió a la isla el boxeo que durante décadas había esperado.
Ver anoche al alcalde de Palma y a todas las autoridades respaldando un deporte al que nunca se le había dado importancia en la isla habla del enorme trabajo de Néstor Domínguez, al que desde aquí felicitamos.


