AEBOX/Gonzalo Campos
Farah El Bousairi ya no habla desde la expectativa, lo hace desde la certeza. Su victoria en Palma de Mallorca, dominando con claridad a Minerva Gutiérrez para conquistar el campeonato de Europa del peso supermosca, no dejó espacio a interpretaciones. Fue superior, lo sabía y lo ejecutó con la seguridad de quien lleva tiempo midiéndose con rivales de máximo nivel.
La balear, con un recorrido marcado por combates exigentes fuera de casa y aprendizaje constante, ha terminado por convertir toda esa experiencia en una versión sólida, madura y competitiva. Hoy, con 13-6 (3 KO), atraviesa el mejor momento de su carrera y lo hace sin rodeos, convencida de su sitio y con un objetivo claro en el horizonte.
Han pasado unos días desde que te proclamaste campeona de Europa tras imponerte a Minerva Gutiérrez… ¿qué sensaciones te quedan ahora en frío?
Tenía súper claro que iba a ganar, tengo mucho trabajo detrás… solo tenía que subir y demostrarlo, que estoy en estos niveles
Ganaste con claridad (100-90, 99-91, 98-92)… ¿esperabas un dominio así en un combate de este nivel?
Sí, respeto mucho a Minerva y no le quito méritos en absoluto porque para mí es la mejor del panorama nacional, pero yo estoy en otro nivel y lo seguiré demostrando
“Yo estoy en otro nivel y lo seguiré demostrando”
Ya la habías enfrentado en 2023 en un combate mucho más ajustado… ¿qué cambió esta vez para que la diferencia fuera tan grande?
Simplemente la primera vez me cogió en un momento personal delicado
Palma no vivía una noche así desde hace 45 años… ¿has sido consciente de lo que has conseguido para el boxeo en la isla?
Estoy orgullosa de ser parte de esta isla. Ojalá poder seguir dando momentos así a mi gente y que las nuevas generaciones tengan más facilidad para boxear
Lo hablaba con Néstor Domínguez antes de la pelea, y me indicaba que eras prácticamente invencible frente a Minerva por el magnífico momento por el que pasas. ¿Cuáles son los motivos de este gran momento de forma?
He peleado con las mejores del mundo, en sus casas, y he peleado con las mejores de nuestro país. No hay mejor escuela que eso

Viendo la pelea ahora, ¿qué fue lo que mejor hiciste esa noche?
Lo dije unos días antes de la pelea y lo digo ahora después de pelear, ganó el factor inteligente
“Ganó el factor inteligente”
Tu carrera no ha sido fácil: derrotas fuera de casa ante boxeadoras como Shannon Ryan, Kim Clavel o Alexas Kubicki… ¿cuánto te han hecho crecer esas noches?
No la quiero fácil tampoco. Ese tipo de peleas son las que me han hecho crecer sin duda
¿En qué es mejor hoy la Farah de 2026 respecto a la de hace dos años?
En todo. Mi vida es por y para el boxeo
“Mi vida es por y para el boxeo”
Cuéntame un día normal en tu vida
Soy una chica muy sencilla, entreno, doy clases y estoy cerca de los míos disfrutando de la isla
Has demostrado una gran capacidad para rehacerte… ¿de dónde nace esa fortaleza mental?
De mis ganas de ser campeona del mundo
Si tuvieras que definir tu boxeo en una frase, ¿cuál sería?
Completa
¿Y tu mayor virtud como boxeadora?
Valiente
Te estás convirtiendo en un referente… ¿sientes esa responsabilidad?
Yo solo persigo mi sueño y soy yo. Si me estoy convirtiendo en referente me alegra, y me motiva aún más
El boxeo femenino español vive un momento muy fuerte… ¿cómo lo ves desde dentro?
Me alegra, ya que cuando yo empecé era mucho menos visible y estoy segura de que poco a poco irá a más
¿Qué le dirías a una niña que hoy te ha visto campeona de Europa y quiere empezar?
Que sea ella misma, que confíe en ella y sobre todo que tenga paciencia, que todo llega
Epílogo
Farah El Bousairi ha llegado a este punto sin atajos. Cada salida fuera de casa, cada combate exigente, cada derrota ante rivales de nivel, han sido parte de un proceso que hoy encuentra su recompensa en forma de título europeo.
Pero más allá del cinturón, lo importante es lo que transmite. Seguridad, claridad y una idea muy definida de lo que es y de lo que quiere ser dentro del ring.
En Palma no solo ganó. Se impuso con autoridad y dejó una sensación difícil de ignorar: la de una boxeadora que ha alcanzado su madurez competitiva.
Ahora el escenario cambia.
Porque cuando una campeona deja de dudar y empieza a afirmarse, el siguiente paso ya no es una incógnita.
Es una cuestión de tiempo.


