AEBOX/Vicente Campos/–El boxeador olímpico José Quiles volverá a enfundarse los guantes este sábado 2 de mayo en la Copa Presidente de boxeo, que se celebrará en el pabellón Ginés Alenda de San Vicente del Raspeig. La velada, con entrada gratuita, arrancará a las 19:00 horas y reunirá a destacados púgiles del panorama nacional en categoría élite masculina.
Un regreso con significado especial
Para Quiles, esta cita no es un combate más. Llega en un momento clave de su carrera, tras un periodo complicado que siguió a su participación en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde se quedó a las puertas del podio.
Después de más de diez años de esfuerzo y preparación, no alcanzar la medalla supuso un golpe duro a nivel emocional. El propio púgil ha reconocido en una entrevista en la SER que esa situación le llevó a perder la motivación, no solo en el deporte, sino también en su día a día. Durante un tiempo, se alejó del boxeo y de su entorno habitual, atravesando una etapa personal delicada.
La importancia del apoyo y la salud mental
El punto de inflexión llegó cuando decidió pedir ayuda profesional. Con el respaldo de su familia, su pareja y su círculo más cercano, Quiles inició un proceso de recuperación que hoy le permite afrontar esta nueva etapa con otra mentalidad.
El eldense asegura encontrarse ahora en un momento muy distinto: más tranquilo, con ilusión renovada y con ganas de disfrutar tanto dentro como fuera del ring. Su experiencia también pone el foco en la importancia de la salud mental en el deporte de alto nivel, un aspecto cada vez más visible y necesario.
Duelo ante Iván Guboglo
El combate principal de la noche, previsto alrededor de las 21:00 horas, enfrentará a Quiles con el moldavo Iván Guboglo. Un rival joven que pondrá a prueba el estado actual del español, en un enfrentamiento que servirá para medir su evolución tras meses alejado de la competición.
La velada en San Vicente del Raspeig marcará así el inicio de una nueva etapa para José Quiles, quien buscará reencontrarse con su mejor versión y volver a disfrutar del boxeo, esta vez con una perspectiva diferente.


