AEBOX/Vicente Campos/–El boxeo volvió a demostrar por qué es uno de los deportes más imprevisibles del mundo. El británico Zak Chelli protagonizó una auténtica sorpresa al derrotar por KO técnico al cubano David Morrell en el décimo y último asalto de un combate que puede cambiar por completo la carrera de ambos púgiles.
La pelea llegó después de que Callum Smith tuviera que retirarse de su enfrentamiento previsto con Morrell debido a una lesión. Ante esa situación, Chelli aceptó el reto con muy poco tiempo de preparación para formar parte de la cartelera encabezada por Fabio Wardley y Daniel Dubois. Lo que parecía una oportunidad complicada terminó convirtiéndose en la noche más importante de su trayectoria profesional.
Desde el inicio, Morrell no mostró la autoridad que muchos esperaban. El cubano, considerado uno de los grandes talentos del peso semipesado, peleó con un ritmo irregular y sin terminar de encontrar sensaciones sobre el ring. Aunque intentó controlar la distancia con su jab y aprovechar su ventaja física, nunca logró imponer su boxeo.
Chelli, por el contrario, fue creciendo con el paso de los asaltos. El británico se mostró sólido, valiente y cada vez más confiado, conectando golpes claros y aprovechando cada duda de su rival. La pelea comenzó a cambiar claramente a partir de la segunda mitad del combate, cuando Morrell empezó a acusar el desgaste y el castigo recibido.
En el noveno asalto llegaron los momentos más delicados para el cubano. Chelli logró encerrarlo contra las cuerdas y castigarlo con dureza, dejando a Morrell muy tocado antes de sonar la campana. Aun así, el ex campeón regresó para disputar el décimo, aunque quedó claro desde el primer instante que no estaba recuperado.
El desenlace llegó cuando Chelli volvió a presionar con agresividad y precisión. Morrell ya no podía responder ni defenderse correctamente y el árbitro Darren Sarginson decidió detener el combate a falta de 36 segundos para el final, decretando así una victoria histórica para el británico.
Con este triunfo, Zak Chelli firma una de las campanadas del año y se coloca automáticamente en el centro de la escena internacional. Incluso podría convertirse ahora en el próximo rival de Callum Smith.
Por su parte, David Morrell queda obligado a replantearse su futuro inmediato. El cubano, que ya había sufrido una derrota ante David Benavidez, volvió a mostrar fragilidad ante un rival que, sobre el papel, llegaba como claro outsider.
La noche terminó siendo una consagración para Chelli y un duro golpe para Morrell. El boxeo, una vez más, recordó que cualquier cosa puede suceder cuando suena la campana.


