AEBOX/Vicente Campos/–La victoria de Cintia Sánchez sobre la mexicana Keyla Jiménez Sosa en el combate por el Campeonato Mundial Youth de la WBA disputado en el Hipódromo de La Zarzuela de Madrid sigue generando debate a ambos lados del Atlántico.
Si en las horas posteriores al combate numerosos aficionados y medios mexicanos destacaban la valentía y el gran desempeño de la púgil de Agua Prieta, Sonora, hoy ya hemos encontrado algunas publicaciones y foros especializados del país azteca donde han elevado el tono de las críticas hasta calificar el resultado como un auténtico robo.
Entre los comentarios más difundidos se encuentran mensajes como: «¡Escándalo en Madrid! Keyla Sosa fue víctima de un polémico fallo frente a Cintia Sánchez en España», o publicaciones en las que se afirma que la mexicana llevó el peso del combate, conectó los golpes más efectivos y fue perjudicada por unas cartulinas que reflejaron puntuaciones de 98-92, 98-92 y 96-94 a favor de la boxeadora española.
Algunos análisis llegados desde México sostienen que Jiménez Sosa fue quien tomó siempre la iniciativa, presionando constantemente y obligando a Sánchez a desplazarse hacia atrás durante buena parte de la pelea. Incluso se ha señalado el lenguaje corporal de la española antes de conocerse el veredicto como una supuesta prueba de que no esperaba escuchar su nombre como vencedora.
Sin embargo, la realidad sobre el cuadrilátero fue bastante más compleja de lo que algunos intentan reflejar.
Quien firma estas líneas aclara desde el principio que se debe a sus lectores y que no piensa regalar a Cintia ni un elogio, y hay que reconocer sin ningún tipo de duda el enorme mérito de Keyla Jiménez Sosa. La mexicana realizó una actuación valiente, mostró una condición física sobresaliente y nunca dejó de buscar la victoria. Su presión constante y su espíritu combativo fueron dignos de elogio y explican perfectamente por qué gran parte de la afición mexicana se siente orgullosa de su representante.
Ahora bien, una cosa es valorar el esfuerzo de una boxeadora y otra muy distinta analizar objetivamente lo que ocurrió sobre el ring. Y lo que se vio sobre el ring fue la victoria de Cintia Sánchez.
La presión no siempre gana combates. En el boxeo profesional puntúan los golpes claros, efectivos y precisos. Y en ese apartado, Sánchez fue superior durante gran parte de la contienda. Cada entrada frontal de la mexicana encontraba respuesta en forma de contragolpes, desplazamientos y acciones que permitían a la española sumar puntos de manera constante.
Decir que Keyla conectó las mejores manos del combate es, cuanto menos, discutible. De hecho, muchos de los golpes más contundentes y visibles llegaron desde los puños de Sánchez, que supo boxear en retroceso sin perder nunca el control táctico del enfrentamiento.
Eso no significa que la pelea fuese sencilla. Todo lo contrario. Jiménez Sosa obligó a la española a mantener la concentración durante los diez asaltos y ofreció una oposición de enorme nivel. Fue un combate intenso, competitivo y de gran calidad, precisamente el tipo de enfrentamiento que ayuda a crecer a ambas boxeadoras.
Pero de ahí a hablar de robo hay una distancia considerable.
Las amplias tarjetas pueden ser discutidas, como ocurre en tantos combates, pero el resultado final no debería sorprender a quienes analizaron la pelea desde una perspectiva técnica y no únicamente emocional.
La propia reacción de gran parte del público presente en Madrid reflejó esa sensación. Cintia Sánchez ejecutó mejor su estrategia, aprovechó los errores de su rival y conectó los golpes más claros durante muchos momentos del combate.
Lo que nadie puede negar es que ambas dejaron una magnífica imagen del boxeo femenino. Sánchez confirmó que es una de las grandes promesas del boxeo español, mientras que Jiménez Sosa regresó a México con el respeto de aficionados y especialistas por su entrega y su valentía.
La polémica está servida y las opiniones seguirán divididas. Pero más allá de las redes sociales, los titulares y los debates, lo verdaderamente importante es que tanto Cintia Sánchez como Keyla Jiménez protagonizaron una gran pelea que contribuye al crecimiento del boxeo femenino internacional.
Y ahora la pregunta queda abierta para los aficionados:
¿Crees que las tarjetas reflejaron lo ocurrido sobre el ring o entiendes las críticas llegadas desde México?
Foto: Miguel Minguez


