AEBOX/Redacción/–El excampeón mundial cubano William Scull volvió a saborear la victoria este viernes tras imponerse por nocaut en el cuarto asalto al venezolano Evander Castillo, en una velada celebrada en el Eissporthalle de Essen (Alemania). Un triunfo que pone fin a una etapa complicada para el púgil cubano, marcada por dos derrotas consecutivas y, especialmente, por las críticas recibidas tras su enfrentamiento con Saúl «Canelo» Álvarez.
Scull no necesitó desplegar su mejor versión para controlar el combate de principio a fin. Desde el primer asalto impuso la distancia con su jab, manejó el ritmo a su conveniencia y fue desgastando poco a poco a un Castillo voluntarioso, pero incapaz de encontrar la fórmula para inquietar al excampeón de la FIB.
El poder apareció a partir del tercer asalto
Tras un primer round de estudio, el cubano comenzó a incrementar la intensidad de su boxeo en el segundo episodio, conectando derechas cada vez más contundentes que frenaban cualquier intento ofensivo del venezolano.
La pelea cambió definitivamente en el tercer asalto. Un potente gancho de izquierda envió por primera vez a la lona a Castillo, que logró reincorporarse, aunque ya daba señales de estar muy castigado por el castigo recibido.
Scull olió la sangre y salió decidido a cerrar el combate.
Un nocaut que devuelve la confianza
En el cuarto capítulo llegó el desenlace. Una derecha al mentón volvió a sacudir a Castillo, que quedó visiblemente tocado. El cubano lo llevó contra las cuerdas y, tras una nueva combinación, una derecha terminó enviando otra vez al venezolano al suelo.
Esta vez Castillo decidió permanecer de rodillas y no continuar. El árbitro completó la cuenta de protección y decretó el triunfo por nocaut técnico de William Scull cuando apenas se había disputado la mitad del combate, pactado a ocho asaltos.
Un triunfo necesario tras meses difíciles
La victoria supone un importante respiro para Scull, que no ganaba desde octubre de 2024, cuando derrotó a Vladimir Shishkin para conquistar el Campeonato Mundial del peso supermedio de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
Desde entonces, su carrera atravesó un momento delicado. Primero perdió su condición de campeón frente a Saúl «Canelo» Álvarez y posteriormente volvió a caer ante Jacob Bank, resultados que sembraron dudas sobre su futuro inmediato.
Especialmente recordado fue su combate frente al mexicano, una actuación que generó numerosas críticas por el planteamiento extremadamente conservador del cubano. Aquella noche, Scull apostó por desplazarse constantemente, lanzar muy pocos golpes de poder y limitarse prácticamente al trabajo con el jab, una estrategia que no convenció ni al público ni a buena parte de los especialistas.
Castillo, un rival marcado por la tragedia
El venezolano Evander Castillo llegó a Alemania después de vivir momentos muy complicados en su país, afectado recientemente por un devastador terremoto que dejó miles de víctimas y enormes daños materiales. Pese a las circunstancias, aceptó el desafío de medirse a un boxeador del nivel de Scull, aunque finalmente no pudo frenar la superioridad del cubano.
Con este triunfo, William Scull mejora su récord profesional hasta 24 victorias (10 por nocaut) y 2 derrotas, mientras que Castillo deja su balance en 22 triunfos, 6 derrotas y 20 nocauts.
Más allá del resultado, la victoria permite a Scull recuperar sensaciones y volver a mirar al futuro con optimismo. Después de meses complicados y de una imagen muy cuestionada en sus últimas grandes apariciones, el cubano necesitaba una actuación convincente para recuperar confianza. Sin brillar de forma espectacular, cumplió con su objetivo y volvió a levantar los brazos en señal de victoria.


