AEBOX/José González “Ronin”/– La Comunidad de Madrid volvió a demostrar que el trabajo bien hecho siempre acaba encontrando recompensa. En la 98ª edición de los Campeonatos de España de Boxeo Olímpico, celebrados en el Pabellón de La Granadilla de Badajoz, la selección madrileña se coronó como la principal potencia autonómica, logrando la victoria por equipos tanto en categoría masculina como femenina.
No es un resultado casual. Es la consecuencia de muchas horas de gimnasio, de sacrificio, de disciplina y de una forma de entender el boxeo que se construye desde la base, desde los clubes, desde los entrenadores y desde cada deportista que se deja el alma en cada entrenamiento.
En categoría femenina, Madrid volvió a mostrar una fuerza impresionante. Blanca Tuñón se proclamó campeona de España en -48 kg, imponiendo su experiencia y su envergadura. Ana Layeska Bolívar también subió a lo más alto del podio en -54 kg, demostrando potencia, determinación y una gran superioridad en su combate. A estos oros hay que sumar el conseguido por Esther Arias en -80 kg, completando una actuación sobresaliente del equipo femenino madrileño.
Además, varias boxeadoras madrileñas alcanzaron la final, dejando claro el enorme nivel de nuestra selección. Verónica Viñuelas, Xiomara Edú y Paula Gómez pelearon por el oro en combates muy exigentes, compitiendo de tú a tú ante rivales de enorme nivel y demostrando que Madrid no solo gana, sino que compite con carácter, valentía y mucho boxeo.
En categoría masculina, Aarón Romero fue uno de los grandes nombres del campeonato. En -75 kg protagonizó uno de los combates más destacados de la jornada final, imponiéndose con autoridad al gallego Samuel Kofi Marfo. Tras derribar a su rival en el primer asalto, salió decidido en el segundo, conectando su izquierda con claridad hasta provocar el abandono de la esquina contraria. Una victoria contundente, de esas que reflejan talento, seguridad y hambre competitiva.
Pero más allá de los nombres propios, este triunfo pertenece a todo un equipo. Pertenece a los deportistas que subieron al ring, a los que se quedaron a las puertas, a los técnicos que acompañaron cada vendaje, cada calentamiento y cada rincón, y a una Federación Madrileña de Boxeo que sigue demostrando que el trabajo serio, constante y bien organizado da sus frutos.
Quiero felicitar a todos los boxeadores y boxeadoras madrileños por representar a nuestra Comunidad con orgullo, respeto y ambición. Porque ganar por equipos en hombres y mujeres no es solo sumar medallas; es demostrar que existe una estructura, una escuela y una manera de trabajar que sigue colocando a Madrid en lo más alto del boxeo nacional.
También quiero sumarme al agradecimiento de la Real Federación Española de Boxeo a todas las instituciones que han hecho posible este campeonato: la Junta de Extremadura, la Diputación de Badajoz, el Ayuntamiento de Badajoz y, de manera especial, la Federación Extremeña de Boxeo, por su implicación y por hacer que Badajoz se convirtiera durante estos días en la capital del boxeo olímpico español.
Nos vamos de Badajoz con orgullo, pero también con la responsabilidad de seguir trabajando. Porque en el boxeo, cada victoria dura lo justo para celebrarla; al día siguiente vuelve el gimnasio, vuelve el sudor y vuelve esa obligación que todos conocemos bien: seguir mejorando.
Enhorabuena a mi Comunidad de Madrid, a sus campeones, a sus finalistas y a todos los que forman parte de este camino.
Porque caer está permitido, pero levantarse sigue siendo una obligación.
Fuerza, Honor y Mucho Boxeo


