AEBOX/Vicente Campos/–Joe Gallagher afronta una nueva batalla contra el cáncer con la mirada puesta en 2027 de hígado e intestino en fase cuatro, el técnico ha tenido que volver a enfrentarse a la enfermedad tras detectarse, a comienzos de este año, una nueva afectación en el hígado.
A sus 57 años, Gallagher mantiene, sin embargo, el mismo espíritu combativo que ha demostrado durante toda su trayectoria en el boxeo. Después de completar siete ciclos de quimioterapia, el entrenador espera pasar por el quirófano a comienzos de septiembre, una intervención que podría representar el siguiente y definitivo paso en su tratamiento.
El cáncer volvió a aparecer
Gallagher había recibido una de las mejores noticias de su vida a finales del pasado año. En diciembre viajó hasta Bangkok para participar en la Convención del Consejo Mundial de Boxeo, donde recibió un reconocimiento por haber superado un cáncer de hígado e intestino en estadio cuatro.
Aquella visita a Tailandia reflejó perfectamente su manera de afrontar la enfermedad. Gallagher aprovechó cada momento: compartió mesa con Roberto Durán, bromeó con Oleksandr Usyk y continuó pendiente de sus boxeadores y de los objetivos deportivos que tenía por delante.
Parecía haber dejado atrás aquella pesadilla.
Pero un control médico rutinario cambió nuevamente el panorama.
“El cáncer regresó a principios de año en mi hígado, el bastardo”, explicó Gallagher a BoxingScene.
Las pruebas detectaron lesiones en cuatro zonas diferentes del hígado, una de ellas localizada cerca de una vena de especial importancia para el flujo sanguíneo.
Inicialmente, las posibilidades de una intervención quirúrgica no eran especialmente favorables. Gallagher decidió entonces buscar una segunda opinión y, en abril, recibió un nuevo enfoque: si el tratamiento de quimioterapia funcionaba, la cirugía podría convertirse en una opción viable.
Siete ciclos de quimioterapia
El proceso no ha sido sencillo.
A finales de julio, Gallagher había completado siete ciclos de quimioterapia, con tratamientos que en algunos casos se prolongaban durante horas y que incluso llegaron a mantenerlo conectado a un dispositivo de administración de medicación durante 48 horas.
Además de las sesiones de quimioterapia, tuvo que someterse a tratamientos destinados a estimular la producción de glóbulos blancos, un proceso que, según reconoce, le deja especialmente fatigado.
Todo ello llegó en un momento en el que Gallagher se encontraba plenamente activo en el boxeo.
El entrenador admite que le resultó especialmente difícil tener que volver a someterse a quimioterapia después de haber recuperado la normalidad y sentirse nuevamente en su mejor momento.
Pero, como ha hecho durante toda su lucha contra la enfermedad, decidió seguir adelante.
La cirugía, prevista para septiembre
Después de los tratamientos realizados durante los últimos meses, Gallagher ha recibido ahora una noticia esperanzadora.
Según explicó, los médicos consideran que la enfermedad ya es operable y la intervención está prevista para comienzos de septiembre.
“Han dicho que ya está operativo y que se realizará a principios de septiembre, así que crucemos los dedos”, señaló.
El técnico afronta así una nueva etapa del tratamiento con la esperanza de que la cirugía permita cerrar definitivamente este capítulo.
Y lo hace con el mismo sentido del humor que le ha acompañado durante todo el proceso. Durante su aparición en TalkSport, Gallagher bromeó sobre su aspecto después de perder el cabello como consecuencia de la quimioterapia: “Nueva temporada, nuevo peinado”.
El boxeo como motor
A pesar de todo lo ocurrido, Gallagher no ha querido alejarse del gimnasio.
Su actividad como entrenador durante 2026 está siendo notable. Su balance hasta ahora es de 22 victorias y solo dos derrotas entre sus 11 boxeadores, una muestra de que el técnico continúa plenamente involucrado en la preparación de sus púgiles.
Entre los nombres que forman parte de su grupo de trabajo se encuentran Frazer Clarke, Zelfa Barrett, Jack Massey, Mikie Tallon, Taz Nadeem, Clark Smith, Kieran McDaid, Joe Cooper, Huey Malone, Josh Holmes y Billy Deniz.
Precisamente Clarke acaba de regresar a la senda de la victoria después de superar un complicado momento deportivo. Gallagher, que ha vivido su propia batalla lejos del cuadrilátero, quiere seguir el mismo camino.
“2027 es cuando vamos por todos los títulos”
Lejos de pensar en parar, Gallagher mantiene intacta su ambición.
Su mensaje es claro: primero la cirugía, después recuperar fuerzas y volver al trabajo con todavía más objetivos por delante.
“No bajes el ritmo”, es el mensaje que se repite a sí mismo.
Y ya piensa en lo que viene después.
“Dejemos de lado la cirugía, gran fin de año, y 2027 es cuando vamos por todos los títulos”.
Es la mentalidad de un entrenador acostumbrado a las grandes batallas.
Joe Gallagher ya ha demostrado que sabe levantarse después de los golpes más duros. Ahora afronta otro combate, uno que no tendrá árbitro, público ni campana, pero en el que vuelve a contar con la misma herramienta que ha utilizado durante toda su carrera: seguir adelante cuando las cosas se ponen difíciles.
Desde el mundo del boxeo, todo el apoyo para Gallagher en esta nueva etapa de su recuperación.


