AEBOX/Redacción/–Teófimo López volvió a mirar al abismo y, una vez más, decidió no caer. El boxeador neoyorquino de raíces hondureñas tuvo que superar los momentos más complicados del combate, un duro castigo en el quinto asalto y un corte sobre su ojo derecho para terminar conquistando el Campeonato Mundial del peso welter de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA).
López derrotó a Rolando «Rolly» Romero por decisión mayoritaria en el combate estelar disputado en el T-Mobile Arena de Las Vegas, sumando así un título mundial en una tercera división diferente.
Las tarjetas de los jueces fueron de 116-112, 115-113 y 114-114, reflejando una pelea competida, aunque el trabajo ofensivo y la mayor actividad de López terminaron siendo decisivos para inclinar la balanza a su favor.
Con esta victoria, «The Takeover» mejora su récord hasta 23 victorias, 2 derrotas y 13 nocauts, mientras que Romero pasa a 17-3, con 13 triunfos antes del límite.
Del peligro a la reacción
El combate tuvo un momento que pudo cambiarlo todo.
Teófimo López comenzó intentando imponer su velocidad y su presión. El primer asalto fue de estudio, con ambos boxeadores trabajando con cautela y buscando medir la distancia.
En el segundo, López comenzó a encontrar el camino hacia el cuerpo. Su actividad fue aumentando y Romero empezó a retroceder ante la presión del neoyorquino.
El tercer episodio fue más tranquilo, aunque Romero consiguió conectar una buena derecha que recordó a todos que su pegada podía cambiar el combate en cualquier momento.
En el cuarto, «Rolly» volvió a crecer. Utilizó con acierto su mano izquierda y consiguió conectar golpes precisos que obligaron a López a extremar las precauciones.
Y entonces llegó el quinto asalto.
Romero encontró una potente izquierda que sacudió a Teófimo. El golpe abrió el camino a una combinación posterior que obligó a López a retroceder, mientras además sufría un corte sobre el ojo derecho.
Durante unos instantes, el nuevo campeón mundial pareció estar atravesando uno de los momentos más delicados de su carrera.
Pero no cayó.
López consiguió sobrevivir al temporal y terminó el asalto todavía en pie, dispuesto a cambiar nuevamente el rumbo de la pelea.
Después del combate, recordó aquel momento con una frase que resume su manera de afrontar las dificultades:
«Me golpeó y me despertó. Ya he experimentado algo así antes. Estaba emocionado, pero me recuperé inmediatamente. Así es como estoy construido».
López recupera el control
Romero parecía tener una gran oportunidad después de su explosivo quinto asalto. Sin embargo, en el sexto no consiguió mantener la misma presión.
Y Teófimo aprovechó la oportunidad.
El neoyorquino volvió a trabajar al cuerpo y retomó la iniciativa. Su volumen de golpeo aumentó de forma considerable y comenzó a recuperar terreno ante un Romero que optó por bajar el ritmo y volver a pelear desde la distancia.
«Pude capear la tormenta», explicó posteriormente López.
En el séptimo volvieron a producirse buenos intercambios. Teófimo siguió atacando el cuerpo, aunque Romero respondió con una potente derecha que volvió a poner a prueba su resistencia.
Sin embargo, López no dejó que aquellos golpes cambiaran su plan.
En el octavo recuperó nuevamente el control del ritmo, aumentando su actividad y ganando la batalla en volumen de golpeo. El noveno siguió una línea similar, con López utilizando el jab para controlar la distancia y preparando sus ataques al cuerpo.
El cuerpo como objetivo
Uno de los aspectos más importantes de la pelea fue el insistente trabajo de Teófimo López sobre la zona media de Romero.
El campeón neoyorquino fue desgastando poco a poco a su rival. Alternó golpes abajo con ataques a la cabeza y obligó a Romero a mantenerse constantemente en movimiento.
En el décimo asalto, López volvió a encontrar buenos impactos arriba después de preparar sus ataques con el trabajo al cuerpo.
Romero seguía buscando una mano definitiva, especialmente su derecha, pero le costaba encontrar continuidad.
El undécimo asalto volvió a dejar momentos de tensión. López conectó varios golpes claros, pero Romero consiguió encontrar una potente derecha en los últimos instantes y trató de perseguirlo hacia las cuerdas.
La campana llegó antes de que pudiera aprovechar aquella oportunidad.
Un último asalto buscando la victoria
Con el combate todavía abierto, los dos boxeadores llegaron al duodécimo asalto sabiendo que cualquier detalle podía resultar decisivo.
Teófimo volvió a tomar la iniciativa.
Mientras Romero optaba en muchos momentos por moverse y mantener la distancia, López continuó atacando al cuerpo y buscando sumar golpes claros.
Al finalizar el combate, «The Takeover» levantó los brazos convencido de haber hecho lo suficiente.
Los jueces finalmente le dieron la razón.
Tim Cheatham puntuó 116-112, Max DeLuca vio 115-113 y Glenn Feldman dio un empate de 114-114, suficiente para que Teófimo López se llevara la victoria por decisión mayoritaria y se proclamara nuevo campeón mundial WBA del peso welter.
«Si pierdes y regresas, eres un ganador»
Para López, la victoria tenía un significado especial.
El neoyorquino venía de atravesar momentos difíciles en su carrera y sabía que una nueva derrota en una pelea por el título podía cambiar por completo su futuro.
Pero logró recuperarse y volver a conquistar un campeonato mundial.
«Si pierdes y regresas, eres un ganador», afirmó después de la pelea.
Y añadió:
«Tengo un bebé en camino. Necesito un momento para sentirme humano. Sé que tengo algunas cosas en las que trabajar, pero vencí al campeón mundial Rolando Romero. Soy un ganador».
Una frase que repitió con orgullo:
«Soy un ganador».
Romero no acepta el resultado
La lectura del combate fue muy diferente para Rolando Romero.
El ya excampeón WBA se mostró disconforme con la decisión de los jueces y aseguró que, desde su punto de vista, había hecho lo suficiente para conservar el cinturón.
«Me dieron dos golpes durante toda la pelea que apenas me rozaron. Nunca estuve en ningún problema», declaró Romero, molesto con el resultado.
Cuando escuchó la tarjeta de 114-114, Romero aseguró que ya sospechaba que el combate no terminaría a su favor.
La polémica quedó servida.
Campeón en tres divisiones
Más allá de las diferentes interpretaciones sobre las tarjetas, la victoria supone un nuevo capítulo importante en la carrera de Teófimo López.
Después de conquistar títulos mundiales en el peso ligero y en el peso superligero, ahora añade el campeonato mundial WBA del peso welter.
Tres divisiones. Tres coronas mundiales.
Y, además, una victoria conseguida después de tener que superar uno de los momentos más delicados de la pelea.
Ahora se abren numerosas posibilidades para el nuevo campeón. Entre los posibles grandes nombres que podrían aparecer en su camino se encuentran otros destacados boxeadores de la categoría, como Ryan García o Devin Haney.
Pero antes de pensar en el próximo desafío, Teófimo López puede disfrutar de una noche que volvió a demostrar una de las características que han marcado su carrera.
Cuando parecía estar en problemas, cuando Romero lo sacudió y el combate pudo cambiar de rumbo, «The Takeover» resistió, reaccionó y terminó levantando otro cinturón mundial.
Teófimo López volvió a caer en la tormenta, pero esta vez salió de ella como campeón mundial del peso welter.


