Jero García: «Cuando tardan tanto en dar un resultado es que quieren joder a alguien, y ese día nos jodieron a nosotros»

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AEBOX/Gonzalo Campos

El técnico sostiene que Damián Biacho ganó «ocho o nueve asaltos», cuestiona la demora en las tarjetas y responde a Ricardo Sánchez Atocha sobre los incidentes posteriores.

Dos días después, el combate entre José Luis Navarro Jr. y Damián ‘Guinea’ Biacho sigue dejando mucho que hablar. Pero esta vez no queremos volver a contar lo que ocurrió. Queremos escuchar a quien lo vivió desde una de las esquinas.

Jero García acompañó a Biacho junto a Tomás en una pelea cuya preparación había dirigido Iván Ruiz Morote. Conocía perfectamente el plan, conocía a Damián y también conocía muy bien al hombre que tenían enfrente. Navarro y Biacho habían compartido durante años entrenamientos y concentraciones antes de encontrarse frente a frente por el cinturón más importante del boxeo continental.

Jero no necesita demasiado tiempo para fijar su posición. Considera que Damián ganó con claridad, califica el resultado de «completamente injusto» y sostiene que, siendo magnánimo, su boxeador se llevó ocho o nueve asaltos.

Habla también de la táctica, de la caída del sexto, de las tarjetas, de los casi diez minutos que asegura que tuvieron que esperar para conocer el resultado y de lo ocurrido después.

Esta es la versión de Jero García.

«Lo vieron 4.000 personas menos dos»

Jero, ahora ya en frío, ¿cómo viviste el combate de anoche?

—Lo veo con mucha tristeza. Ahora, cada vez que van pasando las horas, me acuerdo tanto de Damián como de Navarro. Es una pena que un combatazo como el de ayer haya quedado tan descafeinado por el propio resultado.

Cada vez que lo voy viendo en mi cabeza, veo que el resultado para mí es completamente injusto. Creo que Damián… No te voy a decir que ganara diez rounds, pero ocho o nueve, siendo muy magnánimo, en mi opinión.

Lógicamente, es una opinión sesgada, quiero que quede claro, porque al final yo estaba en la esquina y siempre voy a ver mejor a mi boxeador. Pero creo que no me equivoco y, por las opiniones de los demás, de la gente que estuvo allí, creo que ganamos claramente. Creo que lo vieron las 4.000 personas que había allí menos dos. Dos personas que, casualidad, fueron dos de los jueces.

«Damián lo hizo de cine»

Biacho y Navarro se conocen perfectamente, han compartido muchas preparaciones y además son íntimos amigos. ¿Qué dificultad añadía eso a la hora de preparar un Campeonato de Europa entre ellos?

—Para nosotros no fue dificultad ninguna. Al final conocíamos a Navarro perfectamente y conocemos las características de Damián.

Lógicamente, sabíamos que no es lo mismo hacer guantes con 18 onzas y en un entrenamiento, entre comillas, «amistoso», que una pelea con 10 onzas disputándote un Campeonato de Europa.

Pero creo que el planteamiento que hicimos fue perfecto. Perfecto. Damián lo hizo de cine. Creo que la preparación que hizo Iván Morote fue fantástica, maravillosa con Damián, y luego en la esquina creo que acompañamos sin molestar.

¿Lleva Iván la preparación y la esquina de Damián?

—Iván Morote lleva las preparaciones de Damián desde hace bastantes peleas. Luego, en la esquina, en este caso salí yo porque, por la amistad que tiene Iván con Ricardo y con Pepe, decidimos que él no saliera. Entonces salí yo con Tomás.

Pero toda la preparación de la pelea fue de Iván Ruiz Morote y yo acompañé sin molestar.

«Pepe pega como un demonio»

Desde fuera vimos a Biacho trabajar mucho con la movilidad, hacer fallar a Navarro y buscar el contragolpe. ¿Dónde entendíais vosotros que estaba la clave para ganar?

—La clave la teníamos clara. Aplicar todas las características positivas que tiene Damián para intentar sacarle las costuras a José.

José lo que tiene es que pega como un demonio. Lo que no podíamos hacer era quedarnos ahí. Teníamos que utilizar la movilidad, hacerle venir e intentar contraatacarle sobre esos golpes duros, porque hay que reconocer que Pepe pega durísimo. Si tú te metes ahí en un cruce con él, tienes muchas posibilidades de que te mande a dormir.

Entonces lo que evitamos fue todo el rato eso. Lo hicimos en distancia, con el directo de izquierda, haciéndole venir y contragolpeándole, y creo que lo hicimos claramente.

Hubo asaltos donde Navarro no aterrizó ningún golpe ni en la cara ni en el cuerpo de Damián. Y fíjate que uno de esos asaltos uno de los jueces se lo dio ganador a Pepe. ¿Cómo se puede ganar un asalto si no has pegado a tu rival? Ahí está la cuestión.

Hasta el sexto asalto, ¿cómo llevabais vosotros la pelea?

—Vamos a ver si lo recuerdo con claridad. Nosotros, hasta el sexto, que fue el de la caída, que realmente hubo golpe, pero fue un tropezón, Damián no quedó tocado en ningún momento.

Creo que podríamos haber ganado perfectamente, de esos seis rounds, cuatro. Cuatro, pero fácil. Dentro de que ahí Pepe estaba muy explosivo, estaba intentando meter la mano, nos estaba obligando a contragolpear e ir hacia atrás.

«Damián no estuvo tocado en ningún momento»

Llega el sexto asalto y Navarro manda a Biacho a la lona. ¿Qué ocurre ahí y cómo encontraste a Damián cuando volvió a la esquina?

—Damián cae de un tropezón. Con golpe, por supuesto; la cuenta está bien hecha, pero cae más por el tropezón. De hecho, la caída es trastabillándose.

Damián llega perfecto a la esquina. No estuvo tocado en ningún momento de los doce asaltos.

¿Qué valoración haces de la caída dentro del resultado global de la pelea?

—La caída fue un tropezón, pero bueno, es caída porque hubo golpe, ya está. Pero creo que Damián ganó, ganó bien.

«Ese día nos jodieron a nosotros»

Llegan las puntuaciones: 116-111 para Biacho, 116-111 para Navarro y 114-113 para Navarro. ¿Qué pensaste cuando escuchaste las tres tarjetas?

—Cuando escucho las tarjetas yo ya me lo espero, porque después de casi diez minutos esperando el resultado, viendo que tachan, que llevan, que no, que aparece Ferranini en la mesa, como a ver qué pasa… Hubo un momento ahí que generó una tensión que, en teoría, no debería haber habido.

No se puede tardar tanto en dar los resultados, no puede entrar en la mesa alguien que es del otro equipo. Todo eso al final la gente lo vio, todo creó una tensión.

Entonces yo ya me imaginé que la cosa no iba a ir bien. Dicen en boxeo que cuando tardan mucho en dar un resultado es que quieren joder a alguien, y ese día nos jodieron a nosotros.

Los jueces extranjeros

Ricardo Sánchez Atocha pidió expresamente que no hubiera jueces españoles, aunque posteriormente accedió a que el árbitro fuera español. ¿Cómo valoras esa decisión? ¿Estabas al tanto?

—Yo no sabía esto, pero después de lo que pasó con Salvi y Jokin tampoco es que tuviéramos muchas ganas de que hubiera árbitros españoles, ¿no?

Pero fíjate, al final nos hemos equivocado. No tenía ni idea, pero bueno. Eso también quiere decir muchas cosas.

«Es fácil echar la culpa a los demás»

Ricardo Sánchez Atocha, en una entrevista conmigo hace unas horas, me ha dicho que Damián no tenía que haberse bajado del ring y que tú tienes alguna culpa de lo que pasó. ¿Nos cuentas tu versión de lo que ocurrió tras el veredicto?

—En este caso creo que es fácil echar la culpa a los demás cuando, a lo mejor, la responsabilidad es de uno mismo. No tengo nada más que decir.

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