AEBOX/Jose Luis Abad/ — El próximo sábado siete de octubre, Pamplona se viste de gala acogiendo una velada con combates de boxeo de muy alto nivel y que seguro, harán las delicias de los aficionados al noble arte. Dicha velada tendrá lugar en el Pabellón Anaitasuna de Pamplona, velada promovida por MGZ, que continúa en su labor de buen hacer en pos de nuestro amado deporte ofreciendo siempre calidad en sus emparejamientos.
Como plato fuerte de esta velada tenemos la reaparición en el encordado de nuestro navarro de acero puro, César Núñez, que cruzará cuero con el duro pegador y campeón mexicano Jose Charles. Como ya nos tiene acostumbrados, César no quiere peleas fáciles y lo primero que está en su cabeza además de la victoria, es que la gente disfrute de sus peleas. El de Tamaulipas no ha venido a Pamplona de paseo, sino a seguir escalando posiciones a costa de nuestro púgil, esos son sus planes. Señoras y señores, con estos dos deportistas encima del ring, la guerra está más que servida.
CÉSAR “BAM BAM” NÚÑEZ (12 – 0 – 0, 8 KO).
Cuando hablé con él hace dos días que lo entrevisté pude notar dos cosas muy fuertes: nervio y ansia por pelear. El de Zizur Mayor quiere redimirse de su última pelea en la que no estuvo nada cómodo ni contento en cómo se desarrolló, y quiere salir al ring a demostrar que él es infinitamente mejor boxeador que lo vimos aquel día. “Espero que veáis al mejor César”, me decía el otro día, y ya desde el lunes siguiente a la pelea se puso a entrenar para su siguiente compromiso.
Siempre he apelado tanto al profesionalismo, como a la actitud de esta mole de 1,80 m que cuando sale al ring, solo quiere hacer su pelea, contentar a los aficionados y ofrecer un buen espectáculo. César se ha enfrentado a boxeadores de mucha calidad, muy variopintos y muy experimentados, y siempre ha salido airoso.
La pelea que plantea César no es una pelea fácil de aceptar por el contrario, es una pelea sufrida, de intercambios de golpes de manera constante, de acoso, de ver a un boxeador que solo sabe ir hacia adelante y que cuando te golpea, hace muchísimo daño.
El boxeo del navarro no es propio de esta época, es mucho más propio de la época de Jake La Motta o JimBraddock, donde las peleas eran a sangre y a fuego y que para ganar, tenías que matar prácticamente a tu rival. Así es César, para ganarle hay que matarlo, cosa tremendamente difícil, pues su fuerza natural, su valentía y sus poderosísimos puños hacen del pupilo de JoxeEguzkiza un muy mal cliente para cualquiera que se atreva a subir a un ring con él. Además, su humildad, su seriedad y compromiso al entrenar, su disciplina y la relación simbiótica que tiene con su esquina, garantizan la integridad de un deportista que cuando hace el pasillo antes de entrar en el ring, puede uno notar en la expresión de su cara que tiene un objetivo muy claro: arrollar a su rival.
Su boxeo está en permanente evolución, siempre enfocado en achicar el ring al rival para obligarlo a pegarse con él, donde sus golpes curvos con ambas manos son devastadores. César trabaja para que a su rival le resulte muy difícil separarse de él, y si lo hace, su volado de derecha a la sien con pasito hacia adelante termina por decantar las hostilidades a su favor. El navarro está deseando que llegue mañana y mostrar el trabajo que lleva desarrollando en estos dos meses desde su última pelea en Benalmádena.
JOSE “MATADOR” CHARLES (16 – 1 – 1, 12 KO).
Está muy claro que el apodo del mexicano no es por casualidad, su porcentaje de anestesiados le avalan, y con solo veinticuatro años tiene más experiencia que César en cuanto a subidas al entarimado. El boxeo de Charles es muy dominador, de plantarse en el centro del ring e imponer su ritmo de pelea, pero no es un boxeador que vaya hacia delante de forma alocada, ya que tiene un muy boxeo en largo y un buen sentido de la distancia, lo que hace que conecte buenas manos en la larga distancia y no se precipite sobre su rival. En ese inicio de pelea me recuerda al senegalés Sheik Dioum.
El mexicano trabaja muy bien el cuerpo con ambas manos para fijar a sus rivales, y tiene un uppercut de derecha interior nada despreciable que ejecuta de forma muy técnica y sin descomponer su guardia. Charles, su huele a KO, se va hacia su rival y suelta series de hasta seis y siete golpes las cuales combina con movimientos de cintura que hacen que su rival se pierda a un más y se desconecte totalmente de la pelea. El mexicano tiene dos ritmos: uno más parsimonioso en la larga distancia, y otro mucho más de acelerar las acciones en la media y corta distancia. La peligrosidad de Charles no solo viene de sus poderosas manos, también viene del dominio que tiene de todas las distancias y de que es un púgil que las toma, nunca ha sido derribado y su única derrota se ha quedado ya muy atrás en el tiempo.
Ser campeón en México no es nada fácil por la competencia que existe y el gran elenco de boxeadores que tiene el país, y Charles es campeón, así que nadie dude de la dificultad del azteca y de su capacidad para hacer daño.
EPÍLOGO.
Estamos ante un combate de alta calidad. Dos hombres que no boxean nunca hacia atrás, a los que les gusta comandar la pelea llevando la iniciativa, con alcances muy parecidos (aunque César es un poco más alto), y sobre todo, dos hombres que hacen muchísimo daño cunado impactan en sus rivales. Si bien César es un boxeador muy continuo en su trabajo y el KO le llega por consecución de una demolición importante, sí que veo al mexicano muy de buscar el KO cuando tiene la más mínima oportunidad. Volvemos a tener encima de un ring a dos boxeadores a los que les gusta y aceptan el intercambio de metralla, y por tanto, tenemos el espectáculo asegurado.
El de Tamaulipas es la primera vez que sale de México a pelear, lo cual es seguro mucho más motivante para él. César pelea ante su público, ante su gente, y va a querer dejar su impronta de killer y una buena imagen de cara a próximos compromisos, porque una victoria ante Charles le va a proporcionar un caché extra (no olvidemos que Charles es Campeón de la WBC FECOMBOX (Federación de Comisiones de Box de la República de México)).
¿Podrán las enormes ganas, los temibles golpes curvos y la capacidad de intimidación del navarro, frente a la técnica, el buen trabajo al cuerpo y el poderosísimo desencadene de golpes del mexicano? ¿Se impondrá la dureza del acero navarro a la mordedura letal del monstruo de Gila azteca?
Señoras y señores, este compromiso es muy importante para el navarro, para él, y para todos sus aficionados que estamos deseando verlo encima del ring, disfrutar de su boxeo y ganar con él. El rival es duro, muy duro, pero el del Kanku no teme a nadie y no dudó en ningún momento en aceptar este difícil compromiso, porque a pesar de la calidad del rival, BamBam va a demostrar que está hecho de otra pasta, y va a volver a mostrarnos que meterse con él en un ring es una cosa muy seria.
QUERIDO CÉSAR, DESDE AEBOX ESTAREMOS CONTIGO EN ESTA IMPORTANTE PELEA, Y ESTAMOS SEGUROS DE QUE NOS REGALARÁS UNA VICTORIA ÉPICA.
LA AUTENTICIDAD ES TU SELLO,EL PUÑO DE HIERROTU LEY.


