Lourdes “La pequeña Lulú” Juárez, se proclama nueva campeona del Mundo Supermosca del CMB.

AEBOX/Alessandro Diazzare/ Foto: Agencia Reforma/–«Las mexicanas no conocen el round de estudio».

Tremendo combate el celebrado en el Templo Tudn en México, por el campeonato mundial del peso super mosca versión CMB, en el que se han enfrentado la capitalina Lourdes (la pequeña Lulú) Juárez 30-2 (4KO) como retadora, vs Guadalupe ( Lupita) Martínez 20-9(6 KO) de Tlanepantla estado de México.

En una pelea donde al inicio de la primera campanada, la retadora (la pequeña Lulú Juárez) y la ahora ex-campeona del peso super mosca Lupita Martínez dieron rienda suelta al intercambio de metralla.

Con un boxeo ágil de manos y de piernas, la retadora no rehuía ocasionalmente al intercambio de plomo ante una ahora ex-campeona Lupita Martínez, que con su boxeo mas rígido y frontal era blanco del famoso «1-2» de de la retadora.

La pequeña Lulú, que conocía de la peligrosidad de la excampeona por su resistencia y fuerte pegada, sabia que era una peleadora de una sola velocidad y que por lo mismo, esa podía ser la puerta de entrada a sus golpes y una debilidad de su oponente. Y vaya que se preparó a conciencia, puesto que en toda la pelea no abría la boca para jalar aire.

El intercambio  cuando sucedía, era sin dar ni pedir cuartel. Mexicanas, al fin  las dos dieron muestra del por qué el boxeo femenino sigue en aumento en las grandes carteleras.

Para el noveno round, cuando se hace el anuncio de las tarjetas, la excampeona descubre que va abajo en las puntuaciones y enciende las luces rojas porque al cinturón le están saliendo alas.

En el round final, la campeona sale con actitud desesperada, como un naufrago aferrándose a un salvavidas.

Sin embargo, a pesar de su empuje no logra el cometido y último recurso que le queda y es el knock-out que no llega, y no por falta de fundamentos boxisticos  o de decisión, sino porque la retadora al verla desconcentrada y desesperada por alcanzarla aprieta también para marcar más en las puntuaciones.

Y todo ello da como resultado el beneficio en las tarjetas por parte de los jueces.

Momentos de angustia vive la campeona al escuchar el veredicto, como si se tratara de una condena amarga y dolorosa. Juárez por su parte, se arrodilla alzando la vista al cielo al escucharse como la nueva campeona del peso supermosca, como agradeciendo por el logro obtenido.

Y como broche de oro, en un acto de deportivismo, la ahora ex-campeona con lágrimas en los ojos felicita y abraza a quien fuera su verdugo en la reyerta.

No nos queda mas que agradecer a esas guerreras de carne y hueso por la entrega y profesionalismo demostrado

¿Sexo débil?

¿Cómo?

¿Cuándo?

¿Y dónde?

Saludos a la distancia desde un planeta llamado MÉXICO…

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