AEBOX/Delia Duque/– Desde nuestra redacción nos trasladamos a Terrassa provincia de Barcelona, y lo hacemos para dialogar con un boxeador amateur que en la actualidad cuenta con 28 años de edad y reside en la residencia Joaquin Blume de Madrid. Hablamos nada más y nada menos que de Martín “Rayito” Molina.
Plata en el campeonato de Cataluña 2011.
Plata en el campeonato de España 2020.
Bronce en el campeonato de España por clubes 2015, y plata en el año 2020
Plata boxam 2016,2017 y bronce en 2020
Campeón de Cataluña en el año 2010.
Campeonato de España en los años, 2014, 2016, 2017, 2018, 2019 y 2021.
Campeón de España de clubes en los años 2014, 2017, 2019 y 2021.
Boxam en los años 2015 y 2022
Campeón Strandja en el año 2018
Campeón de la Unión europea en el año 2018.
Campeón de Silver belt en el año 2022.
Campeonato de Europa en el año 2022.
Y a estos títulos habría que sumarle la cantidad de medallas conseguidas en diferentes torneos.
Ha realizado 125 combates en el boxeo amateur.
—Buenas tardes, Martín, ¿qué tal?
Buenas tardes, primero agradecerte la paciencia y por hacerme la entrevista.
Ahora me siento muy bien, motivado y expectante por cómo se va a presentar este nuevo año.
—¿A qué edad comenzó a boxear?
Comencé a practicar boxeo a los 14 años cuando me apunté en el club boxeo Terrassa.
—¿De dónde le viene la pasión por este deporte?
Realmente no lo sé, es decir, sé que algo de familia tiene que venir, ya que a mi padre siempre le ha gustado, pero nadie de mi familia lo había practicado antes (no profesionalmente). Todo empezó cuando mi padre hizo su ritual de ver todas las películas de Rocky seguidas. A mis 8 años fue la primera vez que las vi y recuerdo que ya algo dentro de mí despertó, me motivó y me puse con mis juguetes hacer como que eran boxeadores. No fue hasta los 14 años cuando mi padre volvió a poner las películas, ya con internet, después de terminar con el maratón me puse a buscar combates de Rocky marciano, Muhammad Ali, Mike Tyson, etc. y fue entonces cuando les dije a mis padres que quería practicarlo.
—¿Un referente en la vida y en el
boxeo?
En la vida mis referentes siempre han sido mis padres y mi hermano, me han dado los valores y criado de manera que sin ellos no sería quien soy.
En el ámbito boxístico, mis referentes son Emanuel Reyes (mi compañero en la selección) y Lomachenko. Son dos boxeadores en los que me fijo mucho y he aprendido mucho de ellos (sobre todo de Emmanuel porque entrenamos juntos)
—Cuéntenos su día a día.
El día empieza a las 7:30, me despierto, me visto y vamos a hacer la preparación física a las 8. Terminamos aproximadamente para las 9:30, desayuno y voy a la universidad. Depende del día término para las 12:30 o a las 14:00. Como y descanso hasta las 16:00, que es cuando me preparo para hacer el entrenamiento técnico-táctico. Al terminar para las 18:30 aproximadamente, me ducho, bajo al spa para hacer contrastes con el agua fría. Ceno a las 20:00 y ya estoy en el cuarto con mi pareja Marta López (integrante del equipo nacional) descansando o si tengo examen, estudio. Total, tiempo libre hasta el día siguiente.
—De ver películas de Rocky a Campeón de España en varias ocasiones, ¿Llegó a imaginar en algún momento conseguir estos triunfos?
Cuando empecé tenía muchos pájaros en la cabeza, soñaba con ser como Rocky, pasar a profesional y estar ganando títulos como un loco. Con el tiempo, viendo el nivel que había y habiendo perdido combates las primeras veces que subí al ring, puse los pies en el suelo. Realmente con el tiempo cada vez veía más difícil conseguir grandes cosas. A día de hoy, me he demostrado que no es imposible, por muy difícil que sea, las cosas se pueden conseguir, a decir la verdad, a día de hoy aún me cuesta creer que he sido campeón de Europa.
—Ha realizado 125 combates en amateur¿quién diría que ha sido su rival más fuerte?
Uf, es una pregunta complicada, seguro que de los que diga me dejo alguno fuerte, pero, los que más me han dejado marcado por la dureza de los combates son 3 boxeadores. Gabriel Escobar (diploma olímpico, Flissi Mohamed (diploma olímpico) y Galal Yafai (campeón olímpico). Todos ellos olímpicos y que me han hecho pasarlo realmente mal en el ring.
—Su entrenador Rafael Lozano, háblenos de él.
Creo que es un hombre que no necesita presentación, de sobra es conocido por sus grandes logros en el boxeo amateur, plata olímpica (y bronce en las olimpiadas anteriores, que yo pagaría por ese resultado). Es un enamorado del boxeo, entiende como funciona y está siempre pensando en formas de mejorar nuestra capacidad y sacar lo mejor de nosotros. Aparte de eso podríamos considerarle como un padre, se preocupa por todo el equipo y siempre mira para que no nos vayamos del equipo con una mano delante y otra detrás.
Confío mucho en Rafa cuando está en la esquina, sabe leer bien los combates y ve claras las acciones que debemos hacer para darle la vuelta al combate, por ejemplo.
Estoy contento de entrar al equipo cuando él estaba al cargo, la verdad.
¿Cómo ve el futuro del boxeo en España?
En el mundo amateur, como he dicho, Rafa está siempre dándole vueltas para que vayamos a mejor y eso se nota, los chavales jóvenes que están en el equipo vienen fuertes, con ambición y dando muy buenos resultados en sus categorías jóvenes. Veo que el boxeo español lleva tiempo exigiendo su puesto en el mundo internacional y esto solo está yendo hacia arriba. Confío que cuando yo me retire, veré el boxeo español crecer más.
—Si yo le menciono la palabra BOXEO ¿qué es lo primero que le viene a la mente?
Sacrificio y perseverancia.
Han sido la clave de toda mi carrera. Incluso me tatué perseverancia en japonés, cosa que me enseñó mi hermano, entonces lo tengo grabado en la piel para no olvidarlo. El boxeo es un arte, es un deporte precioso que me encanta, pero con mis vivencias, esas son las palabras que están en mi mente cuando pienso en este arte.

—A corto y largo plazo¿qué planes tiene?
A corto plazo mi plan es clasificar para 2024. Ese es mi objetivo principal, después, ya se verá.
Mi plan siempre ha sido montarme un gimnasio y poder enseñar todo lo aprendido, salir en la esquina y hacer campeones. Pero con las olimpiadas en mente, nublan todo lo demás. Para hacer a campeones primero debo ser campeón yo.
—¿Qué cualidades debe tener un boxeador?
Pues yo creo que un boxeador debe tener velocidad, coordinación y visión de combate. Es verdad que tenemos a la esquina para guiarnos, pero también debe ser capaz el boxeador de ver que es lo que está fallando o cuál es la estrategia que puede ir mejor en ese momento, también confianza en sus acciones, no dudar. Y sobre todo ambición, muchos combates se han ganado por ese empuje extra de querer ganar.
—¿Destacaría algún combate que recuerde haya sido especial?
Ahora mismo solo puedo pensar en la final del europeo. Fue un combate que no pensaba que iba a ganar contra un contrincante que ya me había ganado anteriormente. Subí al ring sabiendo que era difícil, pero con total confianza en la estrategia que me dio la esquina lo tiré adelante bastante claro. Después de ganar, esa sensación de poder descansar, de haber conseguido algo impensable, y ese suspiro de, por fin, aquí estoy, todos estos años valieron la pena. Esa sensación fue increíble y lo voy a recordar toda mi vida.
—El handicap de muchos boxeadores es el peso, ¿es un problema para usted mantenerse?
Con anterioridad sí que a veces era algo, por lo que sufría bastante, cuando peleaba en 49. Ahora han subido a 51, es verdad que mi cuerpo ha crecido, me subo más de peso, pero con lo que he aprendido todos estos años de nutrición y haciendo las cosas con tiempo, doy el peso bastante bien y encima sintiéndome fuerte y activo. Así que podría decir que ahora con este peso no es un handicap importante.
Muchísimas gracias Martín, desearle muchísima suerte, mucho éxito en su carrera boxística y aprovechando las fechas en las que estamos mis mejores deseos para el próximo año.
Muchísimas gracias a ustedes y feliz año.


