Carlos ‘Ratón’ Pérez cae ante Sam Noakes, con un árbitro que vino a sumarse a la fiesta del británico

AEBOX/Vicente Campos/—Sam Noakes (12-0, 12 KO’s) mantuvo su récord de KOs del 100% ganando en el cuarto asalto al español Carlos ‘Ratón’ Pérez (19-8-2, 2 KO’s) en un combate disputado en el Salón York, Bethnal Green de Londres.

Que no fue el día de ‘Ratón’ Pérez lo tenemos clarísimo. Ayer no vimos al boxeador que todos esperábamos ver boxeándole a un púgil, que aun reconociendo su pegada, creemos que el día que salga a pelear fuera y no tenga las ayudas de los árbitros, se va a diluir como azucarillo en agua caliente. 

Claramente desconfiado de la fama de Noakes como noqueador, vimos a un Pérez muy agarrotado, sin boxear como él sabe y sin soltar las manos que pudieran frenar al duro y marrullero púgil británico. 

Pero bajo mi punto de vista, la figura que más brilló fue la del árbitro, el TAMBIÉN BRITÁNICO Mark Lyson, al que le vino grande este combate y que no supo poner en su sitio a ninguno de los dos boxeadores, sobre todo al inglés, que sacó todo su repertorio de golpes a la nuca del púgil español, adornándolo con un codazo a la ceja que este ¿árbitro? no vio o no quiso ver, algo que a ojos de muchos aficionados resultaba vergonzoso e indignante.

Vuelvo a repetir que Carlos Pérez no tuvo su día y se olvidó de boxear, pero el árbitro está para, además de impartir justicia, mirar por la integridad de los boxeadores, y ayer podría haber pasado algo grave encima del ring con la anuencia de este árbitro, que no sabemos como la WBC le puede dar este tipo de combates para los que ayer demostró no estar preparado.

Perez abusó bastante del clinch y fue derribado dos veces en el primer asalto. El púgil sevillano cayó a la lona durante uno de estos clinch, donde, mientras estaba de espaldas, recibió un fuerte golpe de conejo que le afectó bastante y que el ‘señor’ Lyson no quiso ver, conminándole a seguir combatiendo, cuando tenía que haber amonestado al ‘tira piedras’ inglés, aunque parece que el ambiente le afectó bastante a este señor.

Lyson reunió a los boxeadores en el centro del ring al comienzo del segundo asalto, advirtiéndoles, a uno que dejara de sujetar y al otro que no golpeara más a la nuca de su rival, aunque momentos después, leyó la cartilla a Pérez, quien seguía dando la espalda y cayendo de rodillas, algo en lo que podemos estar incluso de acuerdo, pero por favor, había un boxeador que no paraba de tirar peligrosos golpes a la nuca y se le estaba permitiendo. 

En otro de los clinch que tuvieron tras dos golpes de izquierda por parte de Noakes, Pérez volvió a caer al suelo, y cuando se levantó, tenía un corte grave sobre el ojo izquierdo, a causa de un codazo que los británico llegan a reconocer como un ‘golpe con el antebrazo’ pero que el árbitro ‘milagrosamente’ no vio…o no quiso ver.

Finalmente, a Pérez le quitaron un punto por agarrar persistentemente y Noakes aprovechó al máximo el momento para lanzar todo tipo de golpes, legales e ilegales, consiguiendo derribar al español, que tras la cuenta de este pseudoárbitro, vuelve a caer por lo que creemos pérdida de equilibrio al chocar las manos, y es contado nuevamente por Lyson entre las risas del sevillano, que no cree lo que está viendo.

El cuarto asalto empieza tras la bronca a Pérez de su esquina, que le pide que boxee como él sabe, pues lo que ven enfrente tampoco es nada del otro mundo. Pero pasados casi dos minutos de este cuarto asalto, tras varios golpes ilegales, Pérez vuelve a caer a la lona, levantándose sin ningún problema, aunque el señor Lyson decide que ya es suficiente y detiene la pelea a falta de casi dos minutos para que termine el cuarto asalto ante la incredulidad del sevillano. 

No ponemos excusas a la derrota de Carlos Pérez, del que pensamos que probablemente haya hecho el peor combate de su carrera, pero tampoco se puede permitir lo que hemos visto esta pasada noche a Sam Noakes y a Mark Lyson, que son cómplices de que haya podido ocurrir algo muy grave encima del ring, con golpes que tenemos que seguir luchando para erradicar de nuestro deporte y evitar desgracias como la ocurrida a Prichard Colon, que padecerá para el resto de su vida la actitud de un árbitro como la de este señor que vimos anoche.

Cabe destacar que el señor Lyson ha estado en los últimos cuatro combates de Sam Noakes, o bien como árbitro o bien como juez… y hoy se ha ganado el puesto para el próximo combate del británico.

Es una auténtica vergüenza lo que se está viendo en los últimos tiempos en las Islas Británicas respecto a nuestro deporte.

Y por cierto, excelente elección la de la WBC de poner a un árbitro británico donde pelea otro británico. Enhorabuena .

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