Keyshawn Davis:»He tenido problemas de salud mental, soy mejor persona desde que dejé la marihuana»

AEBOX/Vicente Campos/–Keyshawn Davis tiene muy claro que su vida ha mejorado bastante desde que dejó de fumar marihuana.

En una entrevista en Cigar Talk, el boxeador de Norfolk, Virginia, ciudad en la que también nació la leyenda Pernell Whitaker, explicó que superar su adicción a la marihuana le ha reportado muchos beneficios en su vida, sobre todo en su carrera deportiva.

Davis (9-0, 6 KOs), medalla de plata en las Olimpiadas de Tokio 2020 en las que perdió en la final contra el cubano Andy Cruz, dio positivo por marihuana el pasado mes de octubre tras su victoria por decisión mayoritaria sobre Nahir Albright en el Ford Center de Rosenberg, Texas. La marihuana es legal en casi dos docenas de estados, pero sigue siendo ilegal en Texas, lo que obligó a la comisión del estado a revocar la victoria de Davis sobre Albright a una no-decisión. La comisión también castigó a Davis con una suspensión de 90 días, obligando así a su promotora, Top Rank, a cancelar los planes para que se enfrentara al puertorriqueño José Pedraza el 9 de diciembre en Pembroke Pines, Florida.

Esa pelea fue reprogramada para este jueves en la misma velada en la que pelearán Teófimo López contra Jamaine Ortiz por el campeonato mundial del peso Superligero de la OMB en el Michelob Ultra Arena de Las Vegas.

«He pasado por serios problemas de salud mental. Antes de estar en el equipo olímpico, solía hacerme daño a mí mismo. Fui al psiquiátrico. Tomaba medicación para mi salud mental a diario. Durante todo ese proceso seguía fumando», comentó Davis sobre la razón por la que se enganchó a la marihuana.

«Desde que dejé la marihuana soy mucho mejor persona. Mis entrenadores dicen que tengo más energía. Incluso la gente de las instalaciones de la UFC en las que entreno dicen: ‘No sé Keyshawn, hay algo diferente en ti en este campamento. Siento que te lo tomas más en serio’. Como dije, tuve que pedirle a Dios y reflexionar sobre mí mismo para superar realmente esa adicción».

«No fue hasta que hice una promesa a Dios de que iba a dejar de fumar. No cumplí esa promesa, ¿verdad? Pasaron los días, algo no me parecía bien. Resumiendo, me dije: ‘Le he mentido a Dios’. A la primera oportunidad que tuve, empecé a fumar. Me arrepentí. Realmente me sentí mal. Como si realmente lo hubiera hecho. Y sinceramente, después de hacerlo, Dios me quitó las ganas. Tuve un encuentro con Dios, honestamente. Desde ese día que me arrepentí y me sentí realmente mal, nunca más tuve el impulso», concluyó un Keyshawn Davis que quiere empezar de nuevo.

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