AEBOX/Vicente Campos/–El púgil inglés Jack Catterall vengó su única derrota en el boxeo de pago, al derrotar anoche por decisión unánime al excampeón mundial escocés Josh Taylor, en la pelea estelar de una velada que se celebró en la First Direct Arena, en Leeds, Yorkshire, Reino Unido.
En la primera pelea entre ambos, celebrada en febrero del 2022, Taylor se impuso por decisión dividida en un combate que muchos pensamos que también ganó Catterall. Pero anoche, la victoria se la llevó Catterall, con unas puntuaciones con demasiada diferencia a favor del ganador a tenor de lo visto: 117-111, 116-113 y 117-111.
Sin dudas, las puntuaciones sorprendieron, pero el promotor Eddie Hearn, mandamás de Matchroom Boxing, estaba celebrando el resultado porque promueve la carrera de Catterall. Sin embargo, sorprendió más que el veterano promotor Bob Arum, arrebatará un micrófono, para decir que las puntuaciones habían sido una vergüenza.
El veterano promotor Arum promueve a Taylor, y prometió que a ninguno de sus boxeadores estadounidenses, los dejará pelear en Inglaterra, por el mal trabajo de los jueces. Hearn terminó reconociendo que las tarjetas fueron muy amplias a favor de Catterall.
Y es que la pelea fue muy igualada, porque desde el primer asalto, los golpes más claros fueron de Catterall, a pesar de que Taylor se mantuvo siempre ahí, estudiando el comienzo del combate, con algo de presión. Catterall estuvo más efectivo y se llevó el primer asalto.
En el segundo, Catterall continúa conectando los mejores golpes, llegando con más precisión. Taylor presiona y se produce un choque de cabezas.
La mano izquierda de Taylor picó a Catterall en el tercero. El zurdo de Chorley inicialmente retrocedió y luego disparó con ambas manos. Sin duda, era un Taylor más agudo y concentrado que el que apareció en Glasgow hace dos años, y aunque Catterall estaba teniendo éxito y aterrizando regularmente con su jab punzante, estaba en una pelea y peleaba a un ritmo alto antes de lo que lo haría. hubiera gustado.
Catterall cerró mucho mejor el cuarto asalto, llegando con combinaciones rápidas, de poder, que frenaron a Taylor.
En el quinto, Taylor resultó dañado por un izquierdazo cuando Catterall restableció el arma que le funcionó tan bien la primera vez. Con la mano izquierda aterrizando regularmente, Taylor comenzó a pensar demasiado y se encontró atrapado en la mira de Catterall. Cuando terminó el asalto, Catterall empujó a Taylor contra las cuerdas con una combinación fuerte, y Taylor se encontró en una mini crisis.
El sexto fue igual de bueno para Catterall, quien soltaba con precisión sus duras combinaciones al cuerpo, su jab de poder y esa izquierda que llega con mucho poder al rostro de Taylor, quien está luciendo mermado en sus condiciones.
Taylor pareció encontrar una ruta de regreso a la pelea en el séptimo. Comenzó a disparar un gancho de derecha al cuerpo, lo que preparó su mejor tiro de la pelea: un gancho de izquierda a la cabeza. Después de eso, volvió a la derecha del cuerpo, sintiendo claramente una debilidad.
Taylor sigue llevando la ofensiva en el octavo asalto, soltando más manos, presionando y caminando al frente. Catterall tiró algunos golpes de poder al final del asalto, pero Taylor está luciendo mejor.
El noveno otro buen asalto para Catterall, llegando con sus mejores combinaciones a la humanidad de Taylor. Un round cerrado el décimo, con Taylor presionando y lanzando más golpes.
Una izquierda de Catterall pone en malas condiciones a Taylor, quien amarra y se lleva a la lona a Catterall en un agarre. Catterall está soltando sus izquierdas de poder, pero Taylor se recupera un poco en el cierre.
Una pelea dura y reñida llegó al último asalto y, después de lo ocurrido en su anterior combate ante Taylor, Catterall intentó acelerar para cruzarla. Lanzó su jab y anotó con cualquier combinación llamativa, pero Taylor continuó caminando hacia adelante, sin inmutarse.
Sonó la campana final y cada uno de los dos levantó los brazos, se miraron fijamente y se fueron por caminos separados.
En ringside, nadie sabía quién había ganado y el destino del luchador una vez más estuvo en manos de los jueces de ringside que no lo tenían tan cerca. Kieran McCann y Mark Bates anotaron 117-111 y Lee Every anotó 116-113, todos para Catterall.
Sin duda alguna, la pelea fue muy cerrada, con Catterall sacando una ligera ventaja, pero no tan amplia como marcaron los jueces. Con una victoria por bando, podría darse la trilogía, pero en un terreno neutral o con jueces neutrales.
Esta victoria, le permitió a Catterall elevar su palmarés a 29-1, 13 KOs, mientras que Taylor cayó a 19-2, 13 KOs.


