AEBOX/Vicente Campos/—La WBA ha dado permiso al campeón Superpluma de este organismo, Lamont Roach, para subir al peso Ligero y enfrentarse a Gervonta Davis por su título de las 135 libras el 14 de diciembre.
Según la WBA, si Roach derrota a Gervonta Davis, tendrá cinco días para decidir si conserva su título Superpluma o el de peso Ligero. En caso de que Roach pierda esta pelea, tendrá 120 días para defenderla ante su “aspirante oficial” Superpluma de la WBA. A Roach se le permitirá retener su título de 130 libras de la WBA mientras sube de división para enfrentarse a Gervonta por su cinturón de las 135 libras con ese organismo sancionador.
Esta pelea se considera una pelea de negocios, ya que Roach es de Washington, DC, y Tank Davis es de Baltimore. Serán muchísmos los aficionados de esa zona de la Costa Este que comprarán entradas y es probable que se agoten en cualquier lugar donde se celebre el combate. La pelea también es fácil para Davis, quien no se expondrá a un riesgo de castigo como lo haría si se enfrentara a uno de los rivales contra los que los aficionados les gustaría verlo pelear.
Hay más interés para que Gervonta defienda su cinturón de la WBA contra Edwin De Los Santos, Floyd Schofield, William ‘Camarón’ Zepeda, Raymond Muratalla o Keyshawn Davis. A Davis le resultarían más difíciles esas peleas y soportaría mucho castigo en esas batallas.
Los manejadores de PBC están siendo inteligentes al enfrentarlo contra el más pequeño y débil Lamont Roach, quien es un peleador de nivel fino al estilo de Shakur Stevenson. No es una decisión que haya caído bien entre los aficionados que Tank Davis defienda ante Roach.
Pero así es como Davis ha sido emparejado durante toda su carrera. Su equipo lo ha manejado con cuidado y de manera calculada, evitando riesgos y concentrándose en peleas seguras. Davis sería más popular si hubiera peleado con mejores rivales, pero habría sufrido mucho daño en su carrera.


