AEBOX/Gonzalo Campos.
El ex-campeón continental Sandor Martín culminó frente a Mohamed El Marcouchi el último escollo que quedaba para abordar la disputa del título mundial, sin ninguna duda, en el mejor momento de su trayectoria deportiva.
Con una carrera fraguada a fuego lento, y no exenta de críticas que le han tachado de boxeador frio, de no conectar con el público y de no enfrentar a buenos púgiles, Sandor y su equipo han caminado con paso seguro enfrentando a buenos y menos buenos rivales como todo boxeador profesional, pero sobre todo creciendo en cada uno de los combates en los que como denominador común han demostrado presentarse siempre perfectamente preparados física y mentalmente para dar el mejor de los espectáculos posible.
Su llegada a la elite mundial
Tras lograr el título continental y su posterior y reluciente reinado en Europa, la valía del catalán se ha desbordado en estos tres últimos años tras vencer de manera notoria y brillante, primero a la superestrella norteamericana Mickey García al que ganó sin paliativos en una recordada noche en Fresno, y después dando un verdadero repaso y derribando dos veces al hoy estratosférico campeón mundial Teofimo López, en su propia casa. En un enfrentamiento con un resultado que deja al descubierto las vergüenzas de un deporte cuya credibilidad agoniza por culpa de las torticeras decisiones arbitrales.
El título mundial
Ahora, tras varias cancelaciones, después de diferentes cambios de rival, parece llegar el momento, y con todos los galones que sus actuaciones y el número uno del ranking le otorgan, además de una aceptación en el público que trasciende de nuestras fronteras, espera con los deberes hechos su gran oportunidad.
¿A quién se va a enfrentar?. Casi con toda seguridad será Alberto Puello el rival de Sandor, que es la pelea que quiere el WBC, que tras el receso de Devin Haney, ha convertido de campeón interino a campeón absoluto de Puello, y de la que es aspirante oficial el catalán.
En recientes declaraciones de Sandor con respecto a los constantes retrasos de su combate con Puello, el catalán comentaba en el programa «El primer palo» de esRadio lo siguiente:
«Estoy cabreado, vamos a decirlo claro, pero no pasa nada. Es algo que entra dentro de la lógica del deporte del boxeo… Gervonta quería pelear el 14 de diciembre, pero ha sido un problema de la promotora. El problema no ha sido con mi combate, ha sido con el evento. Creo que están cometiendo un error, ya que me están cabreando y estoy aprovechando este tiempo para convertirme en mejor boxeador. Voy a ser una máquina de matar cuando suba al ring», dijo Sandor Martín.
La realidad actual es que tenemos a un boxeador español, Sandor Martín, como número uno del mundo en el peso Superligero, y que el combate que lleva esperando desde que empezó a boxear se encuentra a unos cuantos meses de producirse.
En el momento más lúcido de su carrera llega la ocasión de hacer historia y culminar el último escalón de una larga escalera.


