AEBOX/Vicente Campos/–El sueño de Salvi Jiménez de conquistar el título EBU Superpluma se ha desvanecido esta noche en Inglaterra tras un combate intenso y vibrante frente al local Ryan Garner. El español, siempre valiente y combativo, no logró imponerse ante un Garner que supo aprovechar su mayor envergadura y precisión para hacerse con la victoria en una pelea que no dejó indiferente a nadie.
El primer asalto marcó el tono de lo que sería una noche de puro boxeo. Lejos de ser un round de tanteo, ambos púgiles salieron con todo, intercambiando golpes sin descanso y ofreciendo un espectáculo que levantó al público de sus asientos. Jiménez, fiel a su estilo aguerrido, no se amilanó, pero Garner ya dejaba entrever su peligro.
En el segundo asalto, el inglés comenzó a sacar partido de su ventaja física. Con un jab dominante, controló la distancia frente a un Salvi que, aunque valiente, buscaba conectar sus manos con determinación. El tercer asalto mantuvo la intensidad, con intercambios notables por parte de ambos boxeadores, demostrando que ninguno estaba dispuesto a ceder terreno fácilmente.
El cuarto round trajo una ofensiva dura por parte de Garner, que puso a prueba la resistencia del español. Jiménez, sin embargo, capeó el temporal con suficiencia, aunque el dominio del inglés empezaba a hacerse evidente. El quinto y sexto asalto siguieron la misma tónica, con Garner imponiendo su ritmo y precisión, mientras Salvi luchaba por encontrar huecos en la defensa rival.
El séptimo asalto mostró la garra de Jiménez, que, a pesar de recibir las mejores manos de un Garner inspirado, no bajó los brazos en ningún momento. El octavo y el noveno fueron rounds muy disputados, con ambos púgiles entregándose al máximo en una batalla que mantenía la emoción en cada golpe.
El décimo asalto llegó con complicaciones para el español. En un round enmarañado, los jueces decidieron restarle un punto a Jiménez, añadiendo dificultad a su ya complicada misión. Sin embargo, el undécimo y duodécimo asalto dejaron ver la versión más voluntariosa del púgil español, que, aunque agotado, dio todo hasta el último campanazo.
No fue suficiente. Ryan Garner se llevó la victoria por D.U y el cinturón EBU Superpluma, pero Salvi Jiménez abandonó el ring con la cabeza alta tras una actuación que, si bien no le dio el título, sí reafirmó su coraje y calidad sobre el cuadrilátero. Una derrota en el marcador, pero una noche que el boxeo español no olvidará fácilmente.


