Sebastián Fundora acaba en cuatro asaltos con Booker y reafirma su dominio en los superwélter

AEBOX/Vicente Campos/–Esta pasada noche del sábado, el Michelob ULTRA Arena del Mandalay Bay en Las Vegas fue testigo de una actuación estelar de Sebastián “The Towering Inferno” Fundora. El campeón unificado de peso superwélter del WBC y la WBO defendió con éxito sus títulos por primera vez, despachando en el cuarto asalto al contendiente Chordale Booker en el evento principal de PBC, transmitido por Prime Video. Con este triunfo, Fundora sigue consolidándose como una fuerza imparable en las 154 libras.

A sus 26 años y con una estatura cercana a los 1.98 metros, Fundora (22-1-1, 14 KOs) no solo es el campeón más alto del boxeo actual, sino también un talento que combina alcance y potencia. Tras conquistar sus cinturones en marzo de 2024 ante Tim Tszyu, esta vez enfrentó a Booker (23-2, 11 KOs), rankeado número 5 por la WBO y 14 por el WBC, quien soñaba con arrebatarle la corona en su primera gran oportunidad. Pero el sueño se desvaneció rápido. «Estuve preparándome todo este tiempo desde mi última pelea», dijo Fundora tras el combate. «El trabajo duro dio frutos: defendí mis títulos y mostré mi poder. Esto es solo el comienzo».

El duelo comenzó con Fundora manejando los hilos desde la distancia, usando su largo jab para mantener a raya a Booker, quien intentaba descifrar cómo acercarse al gigante de Coachella. A medida que los asaltos avanzaban, Booker, un zurdo habilidoso, encontró algunos huecos y conectó contragolpes sólidos, pero no logró detener el ritmo que Fundora imponía. «No preparamos a un zurdo en el campamento», admitió Fundora. «Solo queríamos dominar su movimiento y atacarlo al cuerpo. Cuando lo lastimé en el tercero, supe que iba a caer».

El tercer asalto marcó un punto de inflexión: Fundora castigó a Booker y lo dejó tocado. En el cuarto, desató una combinación letal: un gancho zurdo seguido de dos uppercuts que enviaron al contendiente a la lona. Booker, con corazón, se levantó tras la segunda caída, pero Fundora no dio tregua. El árbitro Thomas Taylor intervino a los 2:51, poniendo fin a la pelea ante un Booker que no podía más.

Con la victoria en la mano, Fundora ya mira al futuro. «Quiero ser indiscutible como mi hermana Gabriela», afirmó, refiriéndose a la campeona mosca. «Estoy listo para los mejores: Bakhram Murtazaliev de la IBF, Xander Zayas como obligatorio de la WBO, o incluso Errol Spence Jr. Tengo dos cinturones para defender y unificar. Que venga quien sea».

La noche en Las Vegas dejó claro que “The Towering Inferno” no solo tiene altura, sino también ambición y pegada para seguir reinando. Booker se fue con honor, pero el ring habló: Fundora está aquí para quedarse.

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