AEBOX/Gonzalo Campos
La histórica velada del 11 de julio en el Madison Square Garden de Nueva York dejó actuaciones memorables, cambios de campeonas y la consolidación de nuevas reinas del boxeo femenino. Shadasia Green se proclamó campeona unificada del peso supermedio tras vencer a Savannah Marshall en un combate muy igualado y discutido, mientras que Ellie Scotney dio una exhibición ante Yamileth Mercado, unificando los títulos del peso supergallo con una actuación impecable.
Shadasia Green derrota a Savannah Marshall y unifica en el supermedio
En uno de los duelos más esperados de la noche, la estadounidense Shadasia Green (16-1, 11 KO) se impuso por decisión unánime a la británica Savannah Marshall (13-2, 10 KO), arrebatándole el cinturón IBF y unificándolo con el WBO del peso supermedio. Las tarjetas (95-94, 96-93 y 96-94) reflejaron la igualdad del combate, aunque el veredicto fue muy discutido por parte de los aficionados y analistas, que vieron a Marshall con ventaja en varios tramos.
Marshall dominó el inicio con claridad, imponiendo su jab, su desplazamiento lateral y su control de la distancia. Sin embargo, en el quinto asalto recibió una mano durísima de Green que cambió la dinámica. La estadounidense aprovechó el momento, se adjudicó también el sexto y el séptimo, y puso en apuros a una Marshall que, pese a todo, reaccionó con garra y temple en los tres asaltos finales.
El combate fue intenso, con alternativas, y aunque la británica mostró más constancia y boxeo, los jueces premiaron la agresividad y el poder de Green, que se corona ahora como campeona unificada del peso supermedio. Un resultado polémico que podría abrir la puerta a una revancha directa.
Ellie Scotney domina a Mercado y se proclama campeona unificada del supergallo
En el combate más claro de la noche, la británica Ellie Scotney (11-0, 0 KO) se proclamó campeona unificada del peso supergallo tras vencer con total autoridad a la mexicana Yamileth “Yeimi” Mercado (24-4, 5 KO). Scotney sumó a su colección el cinturón WBC, unificando así los títulos IBF, WBO y The Ring.
Desde la primera campana, Scotney impuso su boxeo técnico, su movilidad constante y un jab que fue desactivando las ofensivas de Mercado, que nunca logró entrar con claridad. La británica, sin necesidad de potencia, controló el ritmo, puntuó con regularidad y ofreció una lección táctica de diez asaltos.
Las tarjetas —100-90, 98-92 y 98-92— reflejaron el dominio absoluto de Scotney, que se consolida como la gran figura de la división. Sin victorias por KO en su palmarés, su estilo ordenado y cerebral le basta para marcar diferencias a nivel mundial.


